sábado, 23 de agosto de 2008

A mi me gusta y a chuparla

Le robo el mensaje personalizado del email mi amigo el financiero para el título de una serie de cosas bonitas, el camino, al fin y al cabo, que nos dan la vida:

"A mi me gusta y lo quiero y a chuparla"


miércoles, 20 de agosto de 2008

martes, 19 de agosto de 2008

Por qué odio las iglesias

Era el martes de carnaval en Ourense. Surgió la magia, y eso que de ti sólo conocí tu alegre disfraz de payasa, tu altura, tan complementaria, y esa felicidad que mostrabas.

Nos quisimos hasta la extenuación, durante todo el casco viejo, desde aquella terracita hasta el portal de tu casa.

Si quieres, me verás, seré tuya, seremos uno. Pero necesito confiar en ti.

Todos los días 13 de cada mes voy a misa de ocho en la iglesia de Santa María, en Pontevedra, acompañando a mi anciana tía. Siempre nos sentamos en el mismo banco, bajo la imagen de Fátima, a la que está ofrecida desde su enfermedad de corazón.
Allí te esperaré siempre, para cuando quieras estar.

No había allí nadie más que yo, en esa iglesia y hora, bajo esa imagen. Tampoco el siguiente mes.

Desde entonces, todos los días 13 de cada mes, de cada estación, de cada año, repetí el mismo ritual de coche, iglesia, misa. Pero nunca hubo una joven con su tía. Bancos vacíos, parejas de viudas, o, lo más habitual, bancadas vacías en toda la ceremonia, se nota la falta de fe.

Y, entre el dolor por su recuerdo y su ausencia, el ritual de la misa, y ese olor a incienso, sudor y alcanfor, empecé a odiar las iglesias. Sentía rechazo incluso al pasar cerca de ellas. Pero nunca falté, nunca, nunca dejé de ir.

En una ocasión, al llegar, un equipo médico de urgencias retiraba un cuerpo totalmente tapado. ¿Qué ha pasado?, pregunté a una ya conocida feligresa. Una desgracia, pobre joven, sollozó. Toda la vida acompañando a su tía a la misa de Fátima, y es ella la que muere de repente de corazón bajo su imagen. ¡Qué desgracia!.

Pero… ¿no es ésta la imagen de Fátima?. ¡Por Dios, no sea descreído, toda la vida viniendo aquí y no distingue a Santa Rita de la virgen de Fátima!. Fátima está ahí enfrente, donde siempre se sentaban ellas, donde cayó, pobrecilla, tan joven y sin recibir los Santos Sacramentos, qué desdichada.

domingo, 17 de agosto de 2008

Top Ten Musical Particular…

¿Lanzo la piedra y escondo la mano? ¿Para aguantar el chorreo de la perseguidora del moroso? Ni hablar… pero, ¡qué difícil es!.

Para poder acabar mi listilla (mi lista pequeña, que no bajita,>1,65 m), tan difícil como empezar un folio, un lienzo en blanco –la denominada parálisis del artista y el amante, que al final nada hacen por miedo al fracaso- unas “notillas” justificatorias:
- Es una lista personal, de canciones, no de autores (por eso faltan “vacas sagradas”), que me han marcado personalmente (por eso hay tantas de los 80).
- Son las que salen hoy, mañana, es cierto, podrían ser otras...¿dónde leí yo eso?
- Omito temas instrumentales, jazz, BSO, incluso temas en español (¿o no?).
- …Y como aún así se me hacía difícil, me mando otro top ten de baladas (Si es muy difícil encontrar una peli de acción o de humor “redonda”, en la música, lo contrario, es muy difícil la canción lenta que cala). Alguna, va con guiños y recuerdos a quien los quiera recoger.

No coinciden con las de mi mp4, lleno de jazz, soul, funky, clásica, folk, new age, bossa nova..,

Ahí va, palabra y misión cumplidas, ¡empiezo mis vacaciones!.
1 Going Underground The Jam
2 Start me up Rolling Stones
3 Born in USA Bruce Springsteen
4 Roxanne The Police
5 One U2
6 My Sharona The Knack
7 Zombie The Cramberries
8 So Long FisherZ
9 Heroes David Bowie
10 Put the whisky D75

Baladitas "históricas" para melancólicos carrozones:
1 Ne me quitte pas Edif Piaf
2 You are the sunshine of my life Stevie Wonder
3 Your Song Elton John
4 Crying Roy Orbison
5 Wonderful Word
6 Tears in heaven Eric Clapton
7 Eu sei que voute a amar Vinicius de Morais
8 Let it be The Beatles
9 Stand by Me Beneking
10 Love Me Tender Elvis Presley

jueves, 14 de agosto de 2008

The winner is...

En mi lista de los top ten musicales, the winner is...

The Jam, Going Underground




¿Sorprendid@s? Paul Weller siempre se salió, tema muy viejo, pero no caduco, ¿o sí?

Ah, que queréis el resto... Mañana acabo el trabajo con la listilla (¿doble sentido?), pero os adelanto que el número dos es de la misma época ....clic here, please

Es que el Gardener y su teclado... o su inglés... Gardener in town is not Gardener in down. Y "13" preocupándose por mí... No tengo perdón de Dios... ni de sus ángeles!

viernes, 8 de agosto de 2008

Test y solución

Ella preguntó a sus amigos cómo saber si estaba enamorada. Ésta fue la respuesta:

Si te descubres pensando el él continua e irremediablemente.
Si te sorprendes buscándolo, involuntariamente, entre la multitud, o su coche, entre el tráfico, e incluso te parece reconocerlo, en tantas como fallidas ocasiones.
Si te paras observando, con sana envidia, cómo se besa y se abraza esa pareja en la calle.
Si sólo te fijas en él en esa foto de grupo, o es el centro de tus miradas en esa reunión masiva.
Si estás buscando un detalle, un obsequio, que quisieras le gustase, sin darte cuenta ni saber si va a ser posible entregárselo jamás.
Si deseas tener una reunión, un cumpleaños, un concierto, como excusa para esa casi cita a ciegas de adolescentes, en la que encontrarte con él.
Y si cuando te encuentras con él, en lugar de aprovechar la deseada ocasión, no dejas de soltar esos comentarios triviales, supuestamente graciosos y suficientes, acompañados de cierta risa nerviosa, de los que luego a solas tanto te arrepientes.

Si te pasa todo eso, y, al acabar el día más cansado o más alegre, sigue revoloteando por tu casa, no lo dudes, estás infectada.

Y que lo sepas, no podrás hacer nada, el propio tiempo te demostrará que ni él posee efectos para eliminar el virus, lo más amortiguarlo, hasta que, con cualquier motivo, vuelva a aparecer con más virulencia, nunca mejor empleado el término.

Sólo podrás buscar solución, dar un paso más, comentándolo con algún amigo, mejor común, dejarte asesorar por quien confíes.

Si no es amigo total, te servirá de bastón, de tu más necesaria que nunca compañía en ferias y saraos, ahora multiplicados, incluso podrá sacar partido de la situación.

Si es amigo de verdad, te dirá “muere lentamente quien evita una pasión”, debes arriesgarte a la derrota y a la humillación, nunca al orgullo o la retirada anticipada.

La decisión final, es única, pero ni fácil ni corta, no lo dudes. Será luchar, y sufrirás, sea cual sea el resultado.

Si es no, sufrirás, llorarás, y pasará.

Si es, enhorabuena, disfrutarás del camino, detendrás el tiempo.

Y al final, al final de todo, también sufrirás.

Pero siempre, siempre, habrá merecido la pena. No sólo por no caer en la maldición de los que nunca supieron lo que es arriesgar y ganar, y entregarse, porque, aunque pierdas, siempre ganas. Es la victoria del no morir en vida, por no haberlo intentado, porque vivir sin haber vivido es tan patético como el que nunca ha vivido.

Así le decían sus amigos, pero, realmente, nadie sabe nada del amor, y el que más habla de él, menos sabe.

Por eso yo lo reproduzco aquí.
(Por cierto, en una noche estrellada en la que estoy, pero no me siento solo).

jueves, 7 de agosto de 2008

on the beach

La vi ya el primer día en la playa, muy desenvuelta, alegre, vitalista, en estupendo top less, sola, con su móvil y sus cascos y alguna revista de moda.
Cada día coincidíamos en la proximidad de nuestras toallas, indiferentes entre el bullicio de las sombrillas y las mareas altas.
Un día, me sorprendí escuchando su conversación: “Si no lo entiendes, si todavía no confías en mí, tú mismo, que te den, es tu problema”, en un tono más alto que el habitual, antes de apagar el móvil y darse la vuelta en la toalla.
No pasó media hora de espionaje de reojo, cuando, con otro registro, también en un tono más alto, más imperativo que cariñoso, me esforcé por escuchar algo así como “Sí, nos vemos, pero sólo hoy, ¿correcto?...Sí, es una orden, recuerdas donde estaba mi casa, a las once… Nos vemos”.
El día siguiente no apareció por la playa.
Y, dos días después, en el mismo sitio, en la misma toalla, apareció. Pero con menos energía, quizás la mirada algo perdida en el horizonte.
Después de días sucesivos observándola, intenté el acercamiento. Tras los paripés de rigor, un sincero “¿tienes algún problema, puedo ayudarte?”, precedió a un instantáneo envite “ni tengo ningún problema ni tú ni nadie puede evitarlo”. Sólo mi mirada de boxer triste con cara ladeada se ganó una segunda respuesta “Perdona, no hemos coincidido ni en el lugar ni en el tiempo, pero gracias por estar ahí”.
Lo siguientes días nos vimos, sin saludarnos, la misma playa, el mismo sitio, mismo horario, sin tensiones, quizás los primeros días, pero siempre sintiéndonos mutuamente observados.
Un día no apareció más. Me entristecí. Pero lo superé, creo, porque había hecho, o no hecho, lo correcto, y lo hubiera repetido llegado el caso.
Y desde entonces me la imagino nuevamente vital, feliz, altiva, allá donde estuviese, y esa imagen me hacía feliz.
El próximo año volveré, a la misma playa, el mismo sitio, esperaré por ella.
No me preguntéis por qué.
Quizás porque me arrepentiría si no fuese, si yo no estuviese allí.
No lo sé, pero, por favor, no me preguntéis por qué.

martes, 5 de agosto de 2008

Ogallá que estiveses aquí

Desde este Hotel del Paseo de La Habana de Madrid, con un calor insufrible todo el día, navego por el blog, acompañado de una botella de Oporto traída para la ocasión.
Y descubro 2 grupos de blogueros -¿se dice así?-. Lo que hace el insomnio. A ver si coincidimos.
Por un lado, la guerra de sexos, hombres contra mujeres –insuperable el vídeo de Chan, me río solo recordando la última vez que tomé una Guiness-.
Por otro lado, l@s modern@s frente a los ñoños, melancólicos…si hay alguno más que yo, claro. (Ya conocéis la máxima, los años y los niños nos hacen ñoños).
Esta última distinción es, sobre todo, evidente en los gustos musicales. Mientras 13 nos presenta las últimas novedades, antes de que sean un éxito y nos acordemos de ella cada vez que la oigamos, uno mira para atrás y se recrea en temas de cuando la música se enlataba en vinilo.
Y digo yo, ¿y qué?, en la diversidad está el gusto.
Por eso, y por falta de ideas, o por la distancia, ahí va una entrada de un clásico de Pink Floyd, para oír en soledad…o interpretar al piano, que este Rogers Waters sabía lo que se hacía.
Y me autopregunto…¿sería capaz de elaborar una lista de los 10 mejores temas de la música de todos los tiempos? ¿coincidiríamos en alguno?

(Esta vez no va letrita, sino un enlace al club pink floyd, gallego, por cierto, donde la encontraréis, hasta en gallego, Ogallá que estiveses aquí.).

lunes, 4 de agosto de 2008

Dezine

El verano es tiempo de alegría, todos los indicadores así lo demuestran: más luz, más calor, más viajes, más rollitos, más consumo de gasolina, de cerveza, de preservativos y de paellas y pulpitos.
Sólo debe bajar el consumo de luz, de cocidos… Y de cine!

Por eso, la sugerencia del día es ir al cine. Y la propuesta, “Dejad de quererme”, de Jean Becker, el autor de la irrepetible “Conversaciones con mi jardinero”(2007).

Aunque en teoría trata sobre el amor y la crisis de los 40, al final nada es verdad, salvo la fantástica manera de hacernos ver cómo nos pueden engañar las personas y las apariencias, en este caso, para muy bien.

Si podéis, ir a verla. Se acaba de estrenar el día 1, y seguramente dure en cartelera, dada la sequía de estrenos de agosto. Y si tenéis la suerte de tener cerca vuestra persona amada –¿por qué sólo valoramos la salud cuando la perdemos?-, no lo dudéis. Si no, o esperáis por ella, o lleváis un/@ pavit@, porque el buen cine, siempre en pantalla grande y compañía.

Además de no ser lo mismo, va a resultar difícil encontrarla en la red –ya sabéis, es lo que tiene el cine francés-, y las alternativas de estrenos en cine (“El ángel caído”, o “PD:Te quiero”), no son recomendables.
Y mucho menos del bodrio de TV que tenemos, con programas estrella como “Dónde estás corazón”, entre los más sentíos…

Ojalá os guste.