
Atenas de Galicia… No sé yo, la cultura y el arte tiene, en este siglo, relación directa con el número de habitantes y el PIB. Es la era de la globalización, todo tiene su lógica.
Pero es innegable que la actividad cultural de Ourense, ciudad, es muy superior a la que le correspondería por su población o renta.
No sé ni creo que sea por un mayor nivel cultural, sino por personas con inquietudes en una localidad a más de una hora de otros puntos de interés. Y un alto número de funcionarios y pensionistas, disfrutando de las ventajas sociales adquiridas el pasado siglo, el siglo del ocio y la persona. Si no hay que hacer, o no es cómodo llegar, se busca, se trae o se hace.

Casi simultáneamente, han coincidido estos días varias exposiciones de pintura en Ourense. Loable, sí. Aunque también habría que valorar si sería conveniente coordinar fechas entre organismos, empresas y opciones políticas diferentes, para evitar coincidan en el mismo día (qué difícil, no, poner de acuerdo a políticos de la Diputación con los de la “Tenencia de Alcaldía”, que aún existe, siquiera en este tema inauguraciones, conferencias, teatro, música, etc).
La reflexión que nos queda para terminar es: ¿son visitadas y valoradas estas muestras de pintura, arte en general, por el global de la sociedad para las que se ofrecen?.
Mi opinión es muy clara: Más pedagogía y menos exposiciones. Hay galerías privadas en las que no entra un visitante en toda la jornada.
Por mucho poder fático e influencia que puedan tener aquéllos que pueden escribir en la prensa local, y cuyos intereses personales e incluso económicos van en línea con promover iniciativas culturales, se impone una reflexión sobre el sentido que debieran tomar las actuaciones culturales en la ciudad.

Un museo de pintores y escultores en el centro de Ourense, en el hermoso y antiguo edificio del Banco de España, en pleno Paseo, es una petición a gritos de ese colectivo.

No comparto la idea de subvencionar con fondos públicos algo que no va a tener apenas acogida a nivel visitas y población en general, y decreciente con el tiempo -¿cuántas semanas se pasa el Pazo de Vilamarín sin un solo visitante en la exposición permante de Quessada?¿Cuánto nos cuesta mantenerlo?-, que supondría un lastre permanente para otras actividades a futuro, y que sólo beneficiaría, económicamente o a nivel de ego a aquellos que hoy lo demandan.
Prefiero su uso para otras alternativas más productivas –nicho de empresas, centro de ONGs, servicios de atención al ciudadano, etc.-, y buscar horizontes de riqueza cultural en la animación activa hacia la cultura y el arte, especialmente para aquellos que hoy no son usuarios frecuentes.
Así, a futuro, las salas de exposiciones y los museos sí tendrán visitas, el cine, comercial y el
Cine Clube Padre Feijoo, se llenarán, y cualquier otra actividad se corresponderá con su público. Sí, al apoyo al deporte base, nunca a los grandes equipos de sueldos y plantillas millonarias, y mucho menos con dinero público, de todos.
Sin coordinación oferta-demanda, incluso en lo cultural, no hay éxito. Aunque se trafique con dinero público, no es de recibo. Aunque resulte políticamente incorrecto decirlo, y las seguro pronto respuestas, en gallego normativo, de los que no están acostumbrados a reconocer que no se puede tener razón permanente ni a manejar presupuestos económicos, salvo los propios, claro.