jueves, 12 de marzo de 2009

Cosas que no entiendo: La Región, Auria y el dinero público

Hay muchas cosas que no entiendo.

Entiendo que, hoy, los medios de comunicación tienen una enorme importancia en la sociedad, como motores y orientadores de opinión.

Entiendo también que cada medio tenga su ideología e ideario, y que dedique mayor o menor tesón en defenderlo.

Nunca entendería que un medio de opinión defendiera políticas o personas contrarias, hace más de 30 años que se erradicó esa peste que fue una dictadura tan longeva (“uno no siempre hace lo que quiere, pero tiene el derecho de no hacer lo que no quiere”, Benedetti, otra víctima de la opresión de unos pocos hacia el resto, mayoría, dixit.)

Por eso me sorprendió muchisísimo la apuesta decidida del periódico de mayor tirada en Galicia por el partido y candidato finalmente vencedores en los recientes comicios autonómicos.

Pero mucho más, la posición contraria y nada disimulada por el periódico ourensano “La Región”, hasta entonces tan relacionado con el poder popular y sus dirigentes... menos una de sus cabezas más visibles.

Y encima, van, y se equivocan…

Claro, algo tendrá que ver que los beneficios de la prensa escrita en Galicia no proceden solamente o mayormente ni de las ventas en quioscos ni de las suscripciones. Tampoco, de la publicidad -pública, en gran cantidad-, sino de las muy discutibles ayudas públicas a las empresas editoras, en forma de un alto porcentaje de su precio de venta y tirada (muy elevado en el periódico ourensano, y no precisamente por su labor de difusión del idioma gallego).

Quizás, con el nuevo gobierno, y su anunciada política de austeridad, sea momento de revisar esta sangría del erario público para beneficio de unas pocas familias, voraces con sus ingresos y quizás también con sus gastos, pero incapaces de planificar un proyecto empresarial a medio y largo plazo, pese a la importancia que supondría para la provincia y las familias que malviven de esas nóminas.

Y, además, la Xunta -¿y alguna Caja de Ahorros?- colabora, a mayores, en la edición de
ese desatino que es la revista “Auria”.

En excelente y carísimo papel couché, a todo color, y en perfecto castellano, desgrana en sus páginas artículos que siquiera merecen ser conservados en el tiempo. Por sus autores –los de siempre, claro, Antonio Piñeiro, Miguel Ángel González, Maribel Outeiriño…,!qué nivel!-, y por la insustancialidad general y temporalidad de sus contenidos.

Al menos, en su último número, nos informó de un álbum de fotos de Ourense en la web. No es de suprema calidad, nada que ver con leFlo o Moretón, quizás siquiera merecedor del espacio dedicado en la revista, pero, al menos, es de difusión pública.

El autor, Ángel López Montesinos. El enlace, aquí.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

http://www.naveourense.com/

Jordana dijo...

Mas cosas que no entiendo de la revista Auria: En el número de abril de 2009 se publica un artículo sobre la educación en el IES del Ribeiro, con los comentarios hechos por un alumno (hoy se le debiera suponer que tiene un poco más de cabeza e inteligencia), en aquella época, se llega a dibujar una capacitación de los profesores un tanto escasa hasta que llegó Don Secundino, el profesor de matemáticas.
La falta de profesionalidad de la periodista ha hecho que este artículo sólo diga infamias de los profesores que retrata. Es que ha olvidado el más elemental de los principios de cualquier licenciado en Ciencias de Información???: contrastar la información que le están facilitando. Parece ser que esta periodista pasó por la universidad pero la universidad no pasó por ella.
Que formación tiene la persona que ha facilitado la información que no ha sido contrastada???, de eso no se dice nada.
Por desgracia y mientras no haya nadie que lo impida tenemos lo que nos merecemos.

ourensan@ dijo...

Mexan por nós e hai que dicir que chove....

Más de lo mismo: condicionadores de opinión, quién discrepa con ellos?

“uno no siempre hace lo que quiere, pero tiene el derecho de no hacer lo que no quiere”. No, así tampoco la quería yo, siendo culpable permanente, no.