Como el otro arte, que es el sexo, que se disfruta mejor también en companñía, no hace falta saber, sólo dejarse llevar, disfrutar de las sensaciones hasta embriagarse.
Y, como en todo, cada uno tiene sus gustos.
Los míos, a título de curiosidad, son muy diversos, me gusta casi todo. Pero escogería vinos con postgusto a frutos del bosque, torrefactos o especies.
Ni coincide exactamente, ni es merecedor para el primer post sobre vinos el que hoy traigo: Marqués de Riscal.

Pero, como buen cura, haciendo caso a mis propios principios -para eso están-, "para hablar mal de alguien, mejor no hablar", aquí queda.
No sin maldad, porque todo esto va sobre Ourense y los ourensanos, y con ese apodo se conoce en la ciudad a un político local. Por motivos obvios, claro, en su doble sentido.
Muchos ya sabéis quien es, lo habréis podido encontrar en la calle de los vinos. Pero, para el resto, no daré más pistas.
Bueno, vale, una sola: pobre del que se crea el mejor e imprescindible. Hasta siendo tuerto, algún día será expulsado del país de los ciegos. Y ya suenan campanas.
4 comentarios:
Teniente Cardhu, es su mote de guerra. Por algo será, vergüenza torera es lo que le falta.
seica xa se vai, xa cumpría
cómo será a vida sen coche oficial (mesmo para ir do edificio simeón ao ateneo=...
...e cómo será a vida dos seus compañeiros funcionarios...¿Alguén controlará o seu horario e estado?
Sonaron las campanas.
¿Quién se acuerda ahora de los antaño imprescindibles, todopoderosos?
No sólo es política, es vida.
Y también la juventud pasa.
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