Has besado, has abrazado, has amado. Te has sentidos segura y confiada. Has roto miedos antiguos y reforzado tu autoestima y personalidad. Me temo que ha llegado el momento que vueles sola.
¿Y tú?
No te preocupes por mí, nunca te preocupes por mí.
No me gusta desprenderme de las personas que quiero.
¿Es una despedida?
Yo nunca me despido, eres tú la que siempre se va. Déjate llevar otra vez por tu intuición, esta vez madura y serena, sin miedos, actúa en consecuencia con tu destino.
3 comentarios:
Esas palabras solo pueden pronunciarse desde el amor mas profundo.
Afortunado el que sea capaz de amar así, aunque sea con dolor. Eso significa que todavía está vivo el corazón.
Un afectuoso saludo.
...Aunque por momentos, un@ desearía tener el corazón anestesiado...
Pero sólo por momentos, sin amor, personalizado o no, latente o compartido, no hay vida que merezca ser vivida.
Joder!
Top ten, declaración de intenciones, se lo dije en el jam, muy triste sin parecerlo.
Al margen del enamoramiento -serás el primero en saberlo si me enamoro de ti-, hoy sería un estorbo, un tapón a su lado, un reproche latente, insoportable con el tiempo.
Mañana, ¿quién sabe?
Ojalá que no mires mi estrella -¿te acuerdas cuando te la regalé?-, o, al menos, que, cuando la mires, te sonrías al acordarte de mí, bruja feitizeira, yo siempre estaré sonriendo.
Y nunca, nunca me despido, eres tú la que siempre se va.
Publicar un comentario