
Es, otra vez, luna llena. El sol la ilumina completamente, y alcanza su esplendor. No hay circunstancias ni interferencias que impidan disfrutar de una de las más bellas manifestaciones de la creación. Es un delito no hacerlo. Pronto empezará a perder brillo e intensidad, pero sigue, seguirá ahí, exactamente igual que el primer día, aunque no la veamos. Simplemente le falta la luz de su sol. Unos días, una, dos, tres fases más, y reaparecerá con esa fascinante atracción. Nadie debe preocuparse cuando no perciba su presencia, porque siempre está ahí, aunque no se vea, aunque no se quiera ver. Es cuestión de ciencia, inmutable, mal que nos pese, que debemos conocer y aceptar, y no mito, milagro, religión, falsa creencia o autoengaño. El conocimiento siempre nos hace más libres e independientes. Por eso siempre tenemos que tener curiosidad y preguntar, preguntar siempre para no quedarnos con dudas que sólo nos sirvan para engañarnos, para no volver a creer en la luna cuando no la veamos. Porque siempre está ahí, como su sol, que la hace visible para el ojo humano, pero que también sabe, aún cuando no la vea, que gran parte del sentido de su mutua existencia es darle vida con su luz y su calor. A ella y a quien pase alrededor. Por eso, para mí, es más hermosa todavía cuando la luna es nueva, cuando no la ve nadie más que quien la quiere ver, quien en ella cree. Porque, alejada de su sol por interferencias temporales, eclipses, a veces fozados, sabe que pronto volverá a sentir el calor en su cara, su verano traducido en estaciones humanas.

Esa confianza le da vida y sentido a su errática existencia. Y se sonríe al pensarlo, infantil e ilusionada, como un niño. Si lo piensas un poco, no sólo es hermosa verla encendida, iluminada por un sol sonriente por hacerla y verla así, sino por esa ilusión previa en el reencuentro, aunque le diga, ese sol altanero, autosuficiente, sobrado él, ésta es la última vez. Como niños, que se pelean cuando están juntos, y se extrañan cuando se separan. ¿Qué va a ser de ellos cuando crezcan?