martes, 13 de enero de 2009

Mi libertad, Moustaki

Forma parte de la banda sonora de mi vida, y me trae recuerdos de clases de francés -en gallego- en el Instituto y de felicidad, que, sin embargo, no quisiera volver a vivir, porque la mayor felicidad es la que está por llegar.

Su mensaje, del icono Moustaki, es un anhelo imposible de libertad, pero, sobre todo, del deseo de pérdida de libertad que todos quisiéramos, algún día, alcanzar.



Mi libertad
Tanto tiempo yo te he guardado
Como una perla rara
Mi libertad
Eres tú la que me has ayudado
A largar amarras
Para ir no importa donde
Para ir hasta el final
De caminos de fortuna
Para recolectar soñando
Una rosa de los vientos
Sobre un rayo de luna
Mi libertad
Ante tu voluntad
Mi alma estaba sumisa
Mi libertad
Yo te había dado todo
Mi última camisa
Y cuánto he sufrido
Para poder satisfacer
Tus mínimas exigencias
He cambiado de país
He perdido mis amigos
Para ganar tu confianza
Mi libertad
Tú has sabido desarmar
Todas mis hábitos
Mi libertad
Tu que me has hecho amar
Incluso mi soledad
Tú que me has hecho sonreir
Cuando veía terminarse
Una bella aventura
Tú que me has protegido
Cuando iba a esconderme
Para curar mis heridas
Mi libertad
Sin embargo yo te he dejado
Una noche de diciembre
He abandonado
Los caminos apartados
Que seguíamos juntos
Cuando sin desconfiar
Los pies yñpunos atados
Me he dejado hacer
Y te he traicionado por
Una prisión de amor
Y su bella carcelera
Y te he traicionado por
Una prisión de amor
Y su bella carcelera

1 comentario:

ourensan@ dijo...

Un grito más, con envoltorio musical, un necesito ser tu prisionero, todo lo demás, hasta la libertad, teórica, es menos importante, incluso para mí.
Ella era de inglés.