"Probablemente, Dios no existe. Ahora, deja de preocuparte y disfruta la vida".

Este es el lema de una campaña, directa y con un toque de humor, que promueve la
laicidad, o, al menos, restar influencia a la iglesia en el Reino Unido (donde el jefe del Estado, la Reina, es también la cabeza de la Iglesia). Para ello, han recaudado 100.000 euros en 15 días, y con ellos han insertado el eslogan en varios autobuses, de Londres, Manchester y Oxford –en días, en Barcelona-, para provocar la reflexión.Lo interesante es la intención. Plantear algo así, remover conciencias ahora, después de que prácticamente toda la historia de la civilización occidental haya estado dominada por los principios de la religión católica, parece algo saludable, pero sorprendente. ¿Sería posible en España? No sé.
Yo creo que Dios no existe. Por haberla podido conocer, a ella entre todas, podría dudar y decir, sí, ahora creo que existe, y le estaría agradecido. Pero no creo que exista, porque no concibo como un ente todopoderoso no permita que algo tan bello, tan puro, tan hermoso, sea eterno.
En cualquier caso, me declaro ateo, anticlerical e iconoclasta, eso sí, sin olvidar la cita de Bertrand Russell: “Gran parte de las dificultades por las que atraviesa el mundo se deben a que los ignorantes están completamente seguros y los inteligentes llenos de dudas”.
Y, para muestra, dos comentarios nacidos del seno de la propia iglesia, publicados el mismo día en prensa (resumen y enlace):
1. La píldora provoca infertilidad masculina y destrucción del medio ambiente.
El Vaticano ha vuelto a arremeter contra con los
métodos anticonceptivos y asegura que la píldora, a través de la orina, "tiene consecuencias devastadoras para el medio ambiente" y es una de las causas de la infertilidad masculina, "es uno de los motivos por los que el hombre en Occidente produce cada vez menos espermatozoides".según publica el periódico del Vaticano, L'Osservatore Romano.
2. Nuevas normas sobre bautizos en Ourense.
El Obispado de Ourense regula los bautizos, no podrán ser individualmente y en ceremonia familiar, como hasta ahora, sino comunitarios y en días fijados por el Obispado. Los padres, incluso los que estén esperando un hijo, deben avisar con tres meses de antelación y sólo podrán llevar un fotógrafo por familia.
El Obispado recuerda que los padrinos del niño deben estar bautizados y confirmados, y llevar una vida cristiana, no viviendo en ninguna ‘irregularidad’ respecto a la Iglesia.También se contemplan las situaciones especiales, como la de padres creyentes, pero con poca práctica religiosa; padres divorciados y vueltos a casar o viviendo en pareja y padres no creyentes o casados civilmente. Al presentarse uno de estos casos, el párroco es el que debe aclarar la situación manteniendo un diálogo con ambos cónyuges y comprobar si hay garantías suficientes para la administración del bautismo.
1 comentario:
No he sabido mostrar el odio, la inquina, la rabia, la impotencia contra un poder religioso que ha condicionado las mentalidades gallegas.
Pecar sin problema, que luegos os perdonamos, acatar el orden, cumplir las normas y trasgredir sólo cuando no os ven, aplicado a un niño, eso es: ojos que no ven...
y hacerlas si no hay testigos, y, el resto, ser normales, cumplidores.
Un poco de ética en el adn nos vendría mejor, para la vida y para el amor.
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