miércoles, 14 de enero de 2009

Martes १३...pasó

Y no pasa nada. Es una superstición, de fundamento cristiano, sobre el martes (=muerte), y el número trece –la última cena, la confusión de lenguas en la torre de Babel, y la llegada del anticristo del capítulo 13 del Apocalipsis-.
Fuera, sólo alguna alusión acientífica -la cábala y sus trece espíritus del mal, o el 13 en el tarot como referencia a la muerte-.

Algun@, incluso para evitar la presunta “mala suerte” de este día, llega al extremo de sentir pánico por cualquier actividad ajena a la rutina. Es una patología denominada “trezidavomartiofobia” o “triscaidecafobia”.

Ahora que ya pasó el primer martes 13 del año, como buen gallego, viendo que todo pasó y no pasó nada, sólo una sonrisa, de lado, como recuerdo de aquel 13, siempre, con cariño, humor y amor, con aquel trío, luego dúo, que tanto nos hizo reir hace años.

(Aunque sus sketchs más famosos son “Encarna de noche”, “el pintor”, “café tacilla”, o “bicicleta sin sillín” –mi preferido-, y aunque es muy superior el divergente Millán Salcedo al racional Josema Yuste, para este recuerdo y post, toca éste:)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Nadie contó los dedos de la mano?

ourensan@ dijo...

Ella no quería, realmente.
Humor y dolor, me recuerdo desolado ese día, realmente cada entrada fue una catarsis, una liberación, a la vez que un intento de entender cómo pudo haber pasado, cómo no veía la realidad. Y aún no me había matado del todo, chateábamos diariamente, escueta, no como antes, pero diariamente, con sus -siempre- Buenos días iniciales, fue muy sencillo ayudarla a volar sola.