Es un clásico, tan sensato como apropiado, del maestro Borges, paradigma de los Virgo.
Deseo que os guste, aunque yo, sinceramente, prefiero la divergencia y transgresión de Cortázar, de quien recojo esta cita -por cierto recién llegada a un blog muy próximo-, y un mini poema, que bien pudiera firmar.

"Se dio cuenta, como
el rey Midas, que enamoraba
a quien abrazaba.
Y huyó, con su soledad
como compañía, a los
territorios de la fría soledad,
donde ahora habita."
el rey Midas, que enamoraba
a quien abrazaba.
Y huyó, con su soledad
como compañía, a los
territorios de la fría soledad,
donde ahora habita."
“Nada está perdido si se tiene el valor de proclamar que todo está perdido y hay que empezar de nuevo”. Julio Cortázar.
Después de un tiempo,
uno aprende la sutil diferencia
entre sostener una mano
y encadenar un alma,
y uno aprende
que el amor no significa acostarse
y una compañia no significa seguridad
y uno empieza a aprender...
Que los besos no son contratos
y los regalos no son promesas
y uno empieza a aceptar sus derrotas
con la cabeza alta y los ojos abiertos
y uno aprende a construir
todos sus caminos en el hoy,
porque el terreno de mañana
es demasiado inseguro para planes...
y los futuros tienen una forma de
caerse en la mitad.
Y después de un tiempo
uno aprende que si es demasiado,
hasta el calorcito del sol quema.
Así que uno planta su propio jardín
y decora su propia alma,
en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.
Y uno aprende que realmente puede aguantar,
que realmente es fuerte,
que uno realmente vale,
y uno aprende y aprende...
Y con cada día uno aprende.
Jose Luis Borges.
1 comentario:
Lo siento. No es de Borges, sino de Verónica Shoffstall.
Disculpen ambas familias.
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