¿Qué es esto, mamá?
La chica mostraba unos papeles antiguos, impresos por ordenador.
Te tengo dicho que no andes en mis cosas, entre enfado y sorpresa.
No sabía que eran tuyos, los encontré en la buhardilla de la casa vieja, empecé
a leerlos y no pude parar
…Son preciosos, atemporales, se ve que te quería mucho.
¡Mucho! Tardé en entenderlo, era una cría como tú, apenas tenía 30 años.
¿Y qué pasó?
No hubo respuesta, sólo un mohín, un imperceptible gesto, una nube en los
ojos.
¿Cómo acabó?
Nunca acabó.
3 comentarios:
Éstos son los otros dos finales posibles:
1.
"¿Lo supo papá?
Es tu padre, hija, es tu padre."
2.
"¿Lo supo papá?
Lo sabe, tanto es su amor que me prefiere así a perderme."
¿Quién opinó? ¿Quién borró el comentario?
El post es la realidad anticipada. El final no dependía de mí.
Como tampoco en la realidad.
(¿efecto Pigmalión, o profecía autocumplida? No, no, intuición de un final no por esperado menos doloroso, como la muerte, en vida en este caso)
Publicar un comentario