
Hacía años que no recordaba mis sueños, siquiera la percepción de haber soñado.
Esta noche, mi sueño fue el siguiente: Estando solo, de noche, en el baño de una habitación de hotel, sentí unos ruidos. Al abrir la puerta, vi una lanuda y agresiva cabra devorando mantas, telas, cortinas. Conseguí, con la toalla, encerrarla en el baño. Cuando vino el personal del hotel ya no estaba. Nadie me creyó. Me dio mucha rabia interna, pero, realmente, no me importó. Porque ese sueño lo viví tan realmente como el episodio del banco. O fue real, o ambos fueron sueños.
1 comentario:
La historia -el amigo flipando conmigo- y el sueño son reales, recuerdo que me desperté y lo apunté en un papel que luego casi ni descifré.
Cuando, esa mañana, hice la foto, estaba muerto, era un zombie.
Parecía todo un sueño, una pesadilla, nada tenía sentido, me costaba arrastrar el alma.
No soy capaz de explicarlo.
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