Ya estuvieron, o estarán por aquí, porque se lo merecen, of course, esos monstruos que son los Monty Python, y porque, como decían o dirán en su entrada anterior o posterior, hay que ver siempre el lado positivo de la vida. Reirse para no llorar, aunque caigan chuzos de punta, como estos días. Ella también lo hubiera querido así.
Son 10 minutos que nadie dejará de ver hasta el final. ¿Apostamos?
No hay comentarios:
Publicar un comentario