domingo, 17 de febrero de 2008

Calendario de la confianza

Hasta sus últimas palabras resultaron ser falsas:

"Te llamaré esta semana, antes del viernes"


......

¿Cuándo? Hoy hace 268 días.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Como en casi todas las situaciones, ese suele ser el error 1, absolutamente ajeno a uno mismo, el error 2 sin embargo es tuyo, y es hacer lo mismo, no llamar, y quedarse con la duda 268 días, sólo podemos controlar nuestras acciones qué menos que poner de nuestra parte.
Un saludo.

ourensan@ dijo...

Puede resultar difícil de entender a ojos de terceros, lo entiendo, pero nuestra "relación" -palabra tabú para ella- se cimentaba en la absoluta libertad y la mutua confianza.

Y si ella me dijo: no me llames nunca, sólo mensajes (no era una petición, era un lo tomas o lo dejas), y ay de mí como no respondiera de inmediato. Yo intenté, conseguí, que confiase en mí, que jamás, jamás, por mucho que buscase y desease, tuviera ningún reproche que hacerme.

Tú misma, siempre, le decía, y el decálogo no era una licencia poética, sino un compromiso, ya demostrado en su primer adiós, entonces, pese al tiempo de reflexión, envuelto en dudas.

Por eso me dejó: porque sabía que, al decirme, primero, pero por teléfono, "no volveré a llamarte jamás" (luego lo contrario), se estaba despidiendo de mí definitivamente, intentándome hacer, incluso, culpable asumido, feliz si le ayudaba a vivir a su manera, ojos que no ven....

DECÁLOGO PARA TI
2. Nos veremos solamente cuando tú quieras, preferiblemente sólo cuando lo desees mucho. Siempre estaré donde quieras que esté.

No veas un reproche, anónim@. Si el dolor antes era por pre-sentir su dolor, sin verlo, ahora, que intuyo ya no lo hay, es más por desilusión, es más pena que ese dolor que me arrancaba las entrañas y me secaba el lacrimal. Pero nunca un reproche, mucho menos la duda que comentas, que quizás quisiese generar para sobrellevarlo mejor, y eso que ni se imaginaba ni la mitad, por dura que se supiera y presumiera.

El único reproche sólo sería a mí mismo por no haber disfrutado más de ese camino roto/interrumpido, pero soy así, posiblemente todo se repetiría exactamente igual si hoy la volviese a ver, como aquella primera vez, y sucesivas, que no olvido, aunque la realidad, el tiempo y la razón la cubran con su inevitable manto. Me queda la cabeza muy alta, ya ves,y saber que lo hice todo. No sé, es mi otro motivo de dolor, si hice bien apareciendo. Antes pensaba que sí, por lo disfrutado, y por ella, para ayudarla a cerrar heridas. Hoy, quizás no, ella prefiere seguir así, viendo lo que quiere, justificándose siempre, el enemigo por doquier, por eso creo que no debí aparecer jamás, aunque nunca busqué nada material, menos un trofeo o mejorar la autoestima, no soy otro más ni ella para mí nunca lo fue. Me quería, pero no quería quererme. Y de eso estoy orgulloso, ése es mi trofeo, ya ves, nadie nunca conseguirá tanto, posiblemente.

Gracias por opinar, aún hoy, otras perspectivas ayudan.

¿Difícil de entender? No por ella, ni os imagináis qué pasaba cuando nos dábamos la mano.

A do outro lado da xanela dijo...

Colapsaríanse as lineas telefónicas se fixeramos tódalas chamadas que prometemos ao longo do día, ou da semana...

Bico!

ourensan@ dijo...

Nunca nos arrepentimos realmente das chamadas que non facemos.

Gracias por entrar sen chamar!

Biko!

Anónimo dijo...

268 días = 9 meses

ourensan@ dijo...

Tienes razón, esta vez sí, anónimo, un embarazo. ¿Nada es casual?

El decálogo ya existía antes, y nunca, nunca murió:

DECÁLOGO PARA TI
10. Y, sobre todo, no lo olvides nunca, el tiempo es sabio, pone luz a las tinieblas y confusiones, y coloca, armonioso, siempre todo en su sitio.