
Te digo adiós y, acaso, te quiero todavía,
no puedo olvidarte, pero te digo adiós.
No sé si me quisiste, no sé si te quería,
o tal vez nos quisimos, demasiado, los dos.
Ese cariño nuestro apasionado y loco,
me lo metí en el alma, para quererte a ti.
No sé si te amé mucho, no sé si te amé poco,
pero sé que nunca volveré a amar así.
Te digo adiós y, acaso, con esta despedida
mis mejores sueños mueren dentro de mí.
Pero te digo adiós, para toda la vida
aunque toda la vida siga pensando en ti.
José Ángel Buesa
863. When You are Old
Cuando seas vieja, y canosa y vencida por el sueño,
Y dormitando junto al fuego, tomes este libro,
Y lentamente leas, y sueñes con la dulce belleza
Que tus ojos tuvieron antaño, y con sombras
profundas;
Cuántos amaron tus momentos de alegre donaire,
Y amaron tu belleza con amor falso o sincero,
Pero sólo un hombre amó en ti tu alma peregrina,
Y también las tristezas de tu rostro cambiante;
Y cuando inclinada junto a las barras candentes,
Murmures, con ligera tristeza, de cómo el Amor
huyó
Y anduvo allá arriba por los montes
Y escondió su rostro entre un tropel de estrellas.
W.B.Yeats
Te digo adiós
1 comentario:
Apenas salía. Estaba en casa, como un mueble, la mirada perdida, sin hacer nada. Tenía internet, navegaba deambulando por páginas que no veía. Recordé el poema, y lo busqué, mezclándolos entre sí. No creo que se vea resentimiento en Yeats, sino, con la mezcla, ese estado de yo sólo quiero lo que tú quieras, aunque hoy me duela me mate.
También sé que no lo transmití,no sólo porque no lo viese, sino porque, mucho tiempo después, carece de ese sentido que otra vez mal quisiera explicar aquí.
Publicar un comentario