jueves, 3 de diciembre de 2009

Revancha, y desempate


Me mataron, por confiar plenamente.

Me costó, pero, cuan ave fénix, tras un tiempo de vida y muerte, de lucha y destrucción, lo superé.

Y decidí nunca más morir, y atraer y rechazar como modus vivendi, como revancha, como necesaria autoafirmación.

Finalmente, yo misma maté, de igual modo, a quien en mí hice primero confiar plenamente.

La revancha y el desempate, saldado el pasado, fueron el principio de mi nueva vida.

6 comentarios:

Isabel dijo...

Desquite, venganza, represalia.
Triste y antes o después doloroso, además de injusto.
El tú y el vosotros no son culpables del daño de ell@s y del sufrimiento del yo.
:o)

Ignacio Reiva dijo...

Hace falta morir para resucitar. Solve et cuagula. Un gran beso.

capsy dijo...

...

ourensan@ dijo...

Me pierdo, Isabel, pero gracias por opinar. Hasta lo que alcanzo, no olvides que yo soy el hombre, comparto la injusticia del daño inmerecido, y menos con la víctima más fácil, pero, cuando se es honesto, uno sabe desde el principio donde se mete, involucra, aunque nunca llegue a sospechar la dimensión de las consecuencias.
Y esa no es, parece increíble, la pena mayor, sino la sospecha de que la revancha siquiera ayuda al futuro ni a despojar la pena de quien la genera.
Pena que increcienta la primera.

ourensan@ dijo...

Ignacio, completamente de acuerdo.
Lo vemos en l@s que no han tenido que luchar por nada en la vida, nada valoran y la culpa de sus visicitudes está siempre en los demás.
Pero hay que llevarlo!
Agradecido, por comentario ánimos y beso.

ourensan@ dijo...

capsy, completamente de acuerdo que muchas veces el mejor comentario es el silencio, y la interpretación que del mismo haga la otra persona.

Ahora bien, los tres puntos suspensivos me evocan tristeza y dolor, es un tema muy personal, muy difícil de entender.

Que seas feliz.