Es perfecto cómo llaman los franceses del país del amor al orgasmo: la petite mort.
Sin duda, es uno de los grandes placeres de la creación, pero vetado y reprimido desde el principio -el paraíso-, por los más poderosos, que ni eso querían que el resto disfrutase.
Claro que se ha avanzado un mundo, gracias a la píldora y los movimientos sociales.
Pero la religión, la formación, los modelos y el control sociales, todavía impiden el disfrute sin tapujos del sexo. Mucho tenemos que aprender de otras culturas, sociedades más o menos desarrolladas que la nuestra, pero siempre menos condicionadas.
Para todas las mujeres del mundo, y especialmente para ella, este breve, intenso y hermoso vídeo. Un placer.
3 comentarios:
...la que matándonos nos resucita.
Un beso.
...y si eso es la muerte, muramos cada día...
Una constante no buscada, no forzada, era el humilde y pretencioso intento de poner a lo más grande de la creación, la mujer, en su sitio, y que ella, cada una, lo supiese y lo disfrutase.
Y aplacar toda la historia de represión, inferioridad, etc., muhcas veces, hoy mismo, sutilmente impuestas.
Sin darme cuenta, caigo ahora, pensando también en ella, con autoestima mejorable, no sólo de su cuerpo diez, no valorado tal, sino, lo más importante, de sí misma.
no valió de nada, o de mucho, y, hasta que se sienta orgullosa y segura de sí misma y de sus acciones, no será del todo mujer feliz, seguirá apostando por la felicidad a escondidas, como si fuese pecado. Amor así no es tal.
Y el sexo, el hedonismo, como ejemplo,metáfora de todo lo dicho.
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