Adorrrro el vino, pero no el rosado, siquiera el Lambrusco. Me parece ni chicha ni limoná, qué le voy a hacer. Lo bebes y no queda ni postgusto ni percepciones diferenciadas, exclusivas, sólo refresca momentáneamente.Prefiero siempre algo auténtico, aunque no sea de mi agrado, que algo hecho para gustar a todos.
Pero me fascina la publicidad, y claro, en verano es cuando más rosados y tintos de verano se consumen, y muchas otras cosas insustanciales y perecederas, que no dejan huella, sin ruborizarnos. Total, son dos meses, pasan enseguida, lo hace todo el mundo, y eso y el calor lo justifican todo.
Original también la foto, con el ojo rosado, bueno, sólo el iris, y eso no pasa ni con colirio, Ojosbel ideal, aunque más efectivo siempre regalado, ni tampoco llorando, porque no es de llorar, ni tampoco de piscina. Porque es un rosado irreal, imposible, es todo una broma, una farsa, un fraude, un montaje, una mascarada. Es publicidad, ya sabemos que, en publicidad, pero sólo en publicidad, todo vale.
Así es la vida. No como es, sino como tú la ves, si hasta ellos mismos lo dicen.
1 comentario:
Donde se ponga un buen Ribera del Duero que se quite lo demás.. jeje!!
Lo irreal es, como el rosado, con frecuencia refrescante pero, como bien dices, no deja apenas poso...
Te dejo un regalito que encontré en youtube, y que inmediatamente me trajo aquí.
http://www.youtube.com/watch?v=enuDp_lzVn4&feature=rec-HM-r2
Un besito.
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