Y no se vengará nunca, ni guardará rencor, ni odio ni resentimiento, porque es un alma buena, todavía no matrecha, que todavía confía. Incluso volvería a acercarse nuevamente si es llamado, no concibe el daño indiscriminado, deseando una explicación.Pero la venganza la fija el tiempo. Convivir con uno mismo cuando se sabe maltratador de quien sólo tuvo la culpa de confiar y creer en ti es el mayor castigo. Un recuerdo que, cierto, no siempre aflora, pero que está ahí, como un sombra, durante toda la existencia, maldita desde entonces.
7 comentarios:
Es verdad, es muy fácil maltratar a un niño, y lo más grave es el maltrato psicológico. Yo pienso que los maltratadores no tienen remordimientos.
Bicos
Of course!
Es demasiado fácil hacer daño a quien se encuentra desprotegido y se entrega creyendo que recibirá lo mismo a cambio. Traicionar su confianza es la peor de las heridas.
¡Que fácil es herir a un niño!. Sí, demasiado fácil, quizá por eso algunos acumulamos cicatrices...
Como sigo siendo asquerosamente obstinada, protegeré a mi niña, aunque eso traiga consigo dolores nuevos, porque al fin y al cabo lo que realmente me gusta es poder conciliar el sueño por las noches con la misma inocencia que lo hace un niño!
Besitos mil, y cuida a tu niño ¿Sí?
Es probable que no tengan remordimientos, porque, una vez hecho el mal, desaparecen, y "ojos que no ven, corazón que no sienten".
Aunque así fuera, son un@s desgraciad@s, unas almas en pena, errantes, mendigos de afecto, que, por no recibirlo, o incluso haber sufrido maltrato ellos mismos, no son capaces de confiar en nadie.
¿Son recuperables?, es la pregunta. Me viene a la mente la letra de una canción de Serrat, "Una de piratas", y el deseo que de así sea.
Gracias por los bicos, por opinar ypor estar ahí. Bien se ve que, aunque quisierais, no podríais ser maltratadoras. Enhorabuena pues.
Todos somos maltratadores en algun momento, algunos con intencion, y otros sin ella, pero en algun momento hemos hecho que alguien sufra por nuestra causa.
Que bonita y que facil seria la vida si nuestros actos no condicionaran, pero si asi fuera, esto no seria una sociedad.
y lo de... ojos que no ven corazon que no siente es una verdad a medias.
g.n
¿Todos somos maltratadores? ¿La culpa es de la sociedad? ¿Se puede hacer daño sin intención? Si el matratador que no quiere ver siente igual ¿para qué ha huido?
No puedo tener más discrepancias esta vez, g.n (¿qué es?), ni creo en las excusas con el corazón.
Nunca, nunca, haremos daño a quien queremos, al blanco más fácil. Porque, si así fuese, nos estaríamos haciendo daño a nosotros mismos, al niño que llevamos.
E intentaríamos repararlo, hablando simplemente, intentado recuperar la confianza resquebrajada.
Y, por supuesto, nunca, nunca sería justificable, excusable, salvo que queramos extender la mancha de odio y resentimiento del maltratador, un zombie infectado que transita errante por la vida evitando los espejos.
Es cierto que todos hemos hecho sufrir a alguien alguna vez, a veces sin ser conscientes, pero supongo que las personas normales nos damos cuenta de ello y pedimos perdón, sobre todo si a quien hemos dañado nos importa.Desde mi punto de vista el concepto de maltrato va más allá que un
simple daño, implica violencia (física o verbal)y ensañamiento, la mayoría de las veces derivado de problemas psicológicos o traumas proyectados en alguien más débil. Afortunadamente en el mundo hay millones de personas que, como yo, destestamos la violencia, sobre todo cuando va dirigida a seres débiles, inocentes e indefensos (¿acaso existe algo más limpio y puro que la mirada de un niño?), y ojalá cada día seamos más, te aseguro que los psicólogos se ahorrarían mucho trabajo.
P.D. Lo siento ourensán pero he tenido que volver, algunos comentarios de este post me han superado tremendamente. Unha aperta con consigna ¡No a violencia!
Hacer la síntesis, lo más difícil, pero, en mi opinión, nunca objetiva, lo has clavado. Yo, que ni que decir tiene que odio la violencia y el abuso, el recurso de los intolerantes y frustrados, coincido contigo en 3 ideas claves que definen al maltrato y al matratador:
1. La absoluta incapacidad para pedir perdón (esta gente nunca se equivoca, siempre es la más mejor, nunca mira para atrás ni es capaz de asimilar otra realidad que la que se ha creado en su mente enferma; además, se esfuerza en destacar socialmente, en no pasar desapercibida, en tener siempre la última palabra, lo que les incapacita para perdonar, porque sería perder parte de "su" autoestima, dependiente en granparte de la aprobación de terceros de "su" conducta y mundo irreal).
2. Violencia y ensañamiento, por su puesto, sus carencias afectivas y de entrega se compensan con una enorme capacidad de raciocinio para saber controlar siempre cualquier situación y dónde y cuándo atacar, en caso de duda, precisamente al que le quiere, al que apuesta por ellos. Me recuerdan mucho a los autistas, neutros afectivamente, pero superinteligentes, se quedan con el más ínfimo detalle, si bien,aunque ambos ven peligro siempre a su alrededor, el autista nunca los utilizan para hacer daño, ni precisan el reconocimiento de los demás para vivir..
3. Origen de ese comportamiento egoísta, más que independiente, psicótico, sobrevenido, por un desencanto, un dolor anterior que, involuntariamente, transmiten a quien dañan, en una epidemia repetida, que ellos mismos saben que no pueden evitar, pero que les produce desazón, tristeza, deseando, sin embargo, algún día, alcanzar la capacidad de amar, de entrega, de confianza en un tercero, a amar sin miedo y sin matar por miedo, Quizás por ello huyen de las personas que están ahí, que les quieren con su presencia, aunque no sea física, que les dan amor y libertad, que les dicen Tú mism@, porque son su objetivo y su miedo a la vez.
Son much@s. Están en todas partes, pero pasan desapercibidos precisamente por su habilidad social, como los psicóticos. Incluso pueden llegar a vivir en pareja, aparentemente feliz. Pero, aunque tampoco lo reconocerán nunca ni nos dejarán escarbar en ello, sufren,mucho,porque saben que el cielo existe, y está a nuestro lado. Pero entrar no significa estar de paso.
Qué rollo!...Y qué desahogado me he quedado. Salgo a cansar el cuerrpo y a engañar el alma, quien sabe si yo soy uno d eellos.
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