Son productos sustitutivos del azúcar y café, respectivamente. No contienen la materia prima natural de éstos, y su sabor y efectos son inferiores. Además, algún estudio ha demostrado efectos cancerígenos potenciales. Por eso, sólo los consumimos cuando carecemos del producto original, verdadero. Entonces, es cuando pueden apetecer, especialmente si ha pasado mucho tiempo, más de un año, desde la última vez que los probaste. Claro, surge inmediatamente la comparación, y, como la canción, no es lo mismo. No encontraremos el sabor dulce y natural del azúcar, ni exclusivo y fuerte del café con su efecto estimulante, no es lo mismo. Pero es lo que hay. Quizás después valoremos mejor lo auténtico, lo original. Quizás no, porque, ¿cuántos habrán vivido sin probarlo y disfrutarlo alguna vez?. Acaso sea ése el problema.
domingo, 26 de julio de 2009
Sacarina y achicoria
Son productos sustitutivos del azúcar y café, respectivamente. No contienen la materia prima natural de éstos, y su sabor y efectos son inferiores. Además, algún estudio ha demostrado efectos cancerígenos potenciales. Por eso, sólo los consumimos cuando carecemos del producto original, verdadero. Entonces, es cuando pueden apetecer, especialmente si ha pasado mucho tiempo, más de un año, desde la última vez que los probaste. Claro, surge inmediatamente la comparación, y, como la canción, no es lo mismo. No encontraremos el sabor dulce y natural del azúcar, ni exclusivo y fuerte del café con su efecto estimulante, no es lo mismo. Pero es lo que hay. Quizás después valoremos mejor lo auténtico, lo original. Quizás no, porque, ¿cuántos habrán vivido sin probarlo y disfrutarlo alguna vez?. Acaso sea ése el problema.
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2 comentarios:
A veces tomamos achicoria o sacarina (de esta me confieso usuaria) no porque no podamos apreciar el saber de lo auténtico, sino porque con ellos intentamos evitar algo que personalmente nos hace daño.
Lo mismo ocurre cuando nos agarramos a emociones que parecen descafeinadas. Sabemos que son todo lo que hemos querido, que probablemente solo rellenan a medias el hueco que hemos labrado para ellas, pero ese saber, y ese sentir a medias nos protege de males que de otros modo, nos dañarán de gravedad....
¡Cuestión de superviviencia... supongo!
Un besito.
(a ver si con suerte te enteras de todo el rollo que acabo de soltar.. jijij)
supervivencia...
decididamente, son mucho más enriquecedores los comentarios que las entradas...
un beso, sin jijiji
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