martes, 20 de octubre de 2009

Siempre me equivoco

Toda una vida igual, el mismo ritual.

Me acerco, despacio, de frente. Te veo desde lejos, sé que me estás viendo, mirada de lado, entre los árboles camuflada, con esa frialdad de acero que te caracteriza.

Cuanto más me aproximo, más te siento, más nos sentimos, siento, me parece ver desaparecer en ti esa rígida pose que tanto seduce a todos, te sé frágilmente humana.

Pero es entonces, cuando más cerca estoy, cuando esa confianza se desvanece, cuando paso a tu lado sin que ni siquiera me saludes, dándome la espalda, nunca mirando atrás, toda una vida igual.

No era yo lo que querías, estaba engañado, o era un infantil juego de seducción, de cálculo de límites y posibilidades.

Tu objetivo, visto ahora desde aquí, siguiendo tu mirada, aun con niebla, era otro, por cierto, nunca confesado.

3 comentarios:

Isabel dijo...

No deja de ser una estatua, no tiene alma, se la ponen los soñadores.

calpurnia dijo...

he pasado por ahí esta mañana.......y ni me ha mirado a mi tampoco, ¿sabes? tampoco la de las castañas de más atrás ¿será que me estoy volviendo invisible? o que el espesor de la niebla, anuncia ya el invierno que ha de venir.

gracias por visitar mi blog "vecin@". AHHH y gracias por la contundencia del mensaje jejejejeje , por aquí...somos asi ¿no?

besos

ourensan@ dijo...

¿Seguro, Isabel, que todo es una ilusión? ¿Está equivocado el Principito, o hay más loc@s egregri@s que los que salen cada día 13?
Calpurnia ourensana of course: ¿me avisarás cuando deje de ignorarte, a ti también?
Vivamos como ourensanos.