Ya no está. Le cayó, me respondió cuando le pregunté sin preguntar, sólo señalando con el dedo, ventajas de la amistad, amistad que cuando es tal nunca miente, a lo sumo calla.
Sí, es un teléfono antiguo, original, no una réplica, supongo que la línea será de impulsos, no de tonos, es lo que tiene el rural.
Lo recuerdo de toda la vida, de incluso antes que la casa. La novedad fue hace poco más de un año, cuando en medio de la esfera central apareció una enorme mariquita pegada. Tanto me sorprendió, que, mira que soy discreto, le pregunté, señalando con el dedo, ¿y eso?. La que me regaló a mí es más pequeña, respondí a su respuesta, recuerdo mi voz de pena, “eso va en cómo haya sido el polvo”. El comentario crápula de mi amigo el crápula, nada que ver con mi amigo herido, y aunque la verdad la sabemos los tres, y somos multitud, debió de influir para que, al mismo día siguiente, retirase la mía, la pequeña, el nivel tercero de su jerarquía, de la pantalla de mi ordenador, donde llevaba tiempo, y de la que presumía y me hacía feliz.Nadie habló de exclusividad, o sí, qué más da todo, ya no significaba lo mismo. En esa casa fue donde la vi por segunda vez, y donde la conocí. No estaba casualmente allí, tenía que haberme dado cuenta en el momento, allí no le importaba interferir, por muy amiga suya que fuera su pareja. Será que al principio nada se quiere ver, nada importa. Ahora, sin embargo, vuelve. Con menos frecuencia de la que quisiera, por la semana, claro, también él, y más de la que quiere la ausente enamorada. Aunque ya no esté, ni vuelva a estar.
Aunque ya no es lo mismo. ¿Quién osa robar libertad a un ángel libre? Además, con todo y a pesar de todo, y no sólo por él, ya sabe que para el amor maduro, no llega el deseo, ni las ganas, ni la soledad, ni las estadísticas, hay cosas que escapan al raciocinio, la frialdad, la obcecación, el miedo. Al menos, en su caso, de ellos, les queda la amistad. Con matices.
2 comentarios:
Gracias por dedicarme este post, pero no he entendido...
Eso sí,creo que 3, según para que cosas son multitud.
Un amigo no miente, y si tiene que callar lo que hace es poner distancia por medio.¿Es de cobardes? Quizás...
No opinaré al respecto, por sí algún día ella llegase a leer esto, y así encontrar motivos para el "ya lo decía yo, siempre es lo mismo...", porque es más cómodo criticar y echar las culpas al amante, al amigo, al jefe, a todos para no verse en el espejo de la realidad, donde las arrugas incomodan.
Gracias, a ti, tú lucidez me alegra en mi travesía.
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