Vuelve Milladoiro a Ourense, al Auditorio, de la mano de Caixanova. Será el 19 de diciembre, y a precios populares, 5 euros per capita. Un lujo accesible, que no me quiero perder, lo bueno, repetido -en el Posío, en la Quintana, en el García Barbón, en Panxón, Baiona, ya ni recuerdo-, nunca cansa, sabe incluso mejor (Facebook no cuenta). Iré previsiblemente sólo, será un placer solitario, por sí mismo y por escogido. Una nueva experiencia, una nueva piedra en mi Milladoiro.Porque el mejor grupo gallego es muy conocido, pero menos el significado de su nombre, y menos por las nuevas generaciones, de jóvenes con gallego en las aulas pero urbanitas y mayormente poco interesados por este pequeño paraíso que sufrimos y disfrutamos. Disculpándome para quien lo sepa, ojalá multitud, ojalá la mayoría, y aprovechando que el 2010 es Xacobeo, recordaré lo que es un milladoiro.
Los caminantes y peregrinos que a Compostela iban acostumbraban a dejar en determinados enclaves del camino pequeñas piedras, coios, como testimonio de su paso.
Cuando estas piedras ya eran muchas, y se elevaban en altura, daban lugar a esa curiosa formación, llamada milladoiro. Con el tiempo y el tiempo, muchas, sin necesidad de argamasa o cemento, de un modo natural, solidificaban y se hacían compactas, convirtiéndose en una masa pétrea, una singular suerte de inmovible monolito. Aunque nació siendo una práctica pagana, la Iglesia lo asoció a la religión, haciendo creer, con la incultura y el miedo de aquellos tiempos como transmisores, que, el día del Juicio Final, cada piedra hablará, y dirá lo que hizo en vida su portador/a.En tanto, sea falso o falso, piedra a piedra, día a día, se fraguaba ese resultado, imposible moverlo, imposible levantarlo, sin ser buscado, sin pretenderse. ¿Lo sabíais?
Algun@ seguro que sí.
2 comentarios:
Yo también voy a ir a verles, ya estuve, en la anterior visita al auditorio, cuando vinieron con su "25".
Será fantástico como siempre.
besos y nada, coincidiremos por allí, aunque no nos conozcamos de nada.
Será fácil verme, más difícil reconocerme, entre 964 butacas.
Luego, los del OUFF dicen casi 2.000 asistencias... Quitas el lleno de la gala de inauguración -codazos por figurar, no era sólo Ada y Manolo-, y sale una media de... 27 asistentes por película.
!Qué fácil es dilapidar el dinero público!
Un beso, Calpurnia, ourensana donde las haya.
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