sábado, 17 de octubre de 2009

Milladoiro

Vuelve Milladoiro a Ourense, al Auditorio, de la mano de Caixanova. Será el 19 de diciembre, y a precios populares, 5 euros per capita. Un lujo accesible, que no me quiero perder, lo bueno, repetido -en el Posío, en la Quintana, en el García Barbón, en Panxón, Baiona, ya ni recuerdo-, nunca cansa, sabe incluso mejor (Facebook no cuenta). Iré previsiblemente sólo, será un placer solitario, por sí mismo y por escogido. Una nueva experiencia, una nueva piedra en mi Milladoiro.

Porque el mejor grupo gallego es muy conocido, pero menos el significado de su nombre, y menos por las nuevas generaciones, de jóvenes con gallego en las aulas pero urbanitas y mayormente poco interesados por este pequeño paraíso que sufrimos y disfrutamos. Disculpándome para quien lo sepa, ojalá multitud, ojalá la mayoría, y aprovechando que el 2010 es Xacobeo, recordaré lo que es un milladoiro.

Los caminantes y peregrinos que a Compostela iban acostumbraban a dejar en determinados enclaves del camino pequeñas piedras, coios, como testimonio de su paso.
Cuando estas piedras ya eran muchas, y se elevaban en altura, daban lugar a esa curiosa formación, llamada milladoiro. Con el tiempo y el tiempo, muchas, sin necesidad de argamasa o cemento, de un modo natural, solidificaban y se hacían compactas, convirtiéndose en una masa pétrea, una singular suerte de inmovible monolito. Aunque nació siendo una práctica pagana, la Iglesia lo asoció a la religión, haciendo creer, con la incultura y el miedo de aquellos tiempos como transmisores, que, el día del Juicio Final, cada piedra hablará, y dirá lo que hizo en vida su portador/a.

En tanto, sea falso o falso, piedra a piedra, día a día, se fraguaba ese resultado, imposible moverlo, imposible levantarlo, sin ser buscado, sin pretenderse. ¿Lo sabíais?

Algun@ seguro que sí.

2 comentarios:

- dijo...

Yo también voy a ir a verles, ya estuve, en la anterior visita al auditorio, cuando vinieron con su "25".

Será fantástico como siempre.

besos y nada, coincidiremos por allí, aunque no nos conozcamos de nada.

ourensan@ dijo...

Será fácil verme, más difícil reconocerme, entre 964 butacas.

Luego, los del OUFF dicen casi 2.000 asistencias... Quitas el lleno de la gala de inauguración -codazos por figurar, no era sólo Ada y Manolo-, y sale una media de... 27 asistentes por película.

!Qué fácil es dilapidar el dinero público!

Un beso, Calpurnia, ourensana donde las haya.