Por supuesto que tiene sus defectos, y son muchos. Por ejemplo, la política de partidos: Si no estás en un partido político, no eres nadie, nunca llegarás a nada, y, si estás en un partido, tendrás que plegarte a sus condicionantes (idearios, cuadros, historia, patrocinadores…).
Otro defecto, las listas cerradas: Hay que votar al pack del partido, no podemos pasar del presunto chorizo que nos meten en posiciones de salida e inmunidad legal, y favorecer sólo al que creemos más ético, menos sobornable, más preparado, o que simplemente conocemos o hasta es familiar.
Hay muchos más defectos. Por ejemplo, el sistema electoral, con elecciones cada 4-5 años, que obligan a políticas, de gobierno y oposición, siempre a corto plazo, nunca estructurales, nunca exigiendo consensos entre partidos, por mala que sea la situación, sino réditos electorales para los siguientes comicios. No nos extraña ya que las empresas de alquiler de maquinaria tengan todo su parque móvil contratado sólo en vísperas electorales.
Y, también relacionado con el sistema electoral, el hecho de que un alto porcentaje del éxito reside no sólo en la valía de los candidatos, el programa o la política ya realizada, sino en su capacidad de ser transmitida al electorado. Ahí, el marketing influye, claro, pero más el presupuesto de cada partido –en directa relación con la financiación, legal o no, y la calidad y cantidad de los “donativos” recibidos-, y el control de los medios.

Así, el que posee o controla los medios, puede moldear la opinión pública y los votos. Lo vemos en EE.UU, y más claramente en la Italia de Berlusconi: primero consigue los medios, luego el poder, y, con él, consigue controlar más medios y dotarse de impunidad.
Es enorme la influencia de los medios en el electorado. Son centrales las políticas de las cadenas de televisión en la generación de la opinión pública –pensemos en TeleMadrid o en la TV valenciana-, y, también, aunque menos, por requerir una elección más directa por el ciudadano, de las cabeceras de prensa y las emisoras de radio.
Claro, Galicia y Ourense no están al margen de esta realidad.

A toro pasado, hay unanimidad en los comentaristas políticos en que las elecciones en Galicia se ganaron gracias a La Voz de Galicia, claramente posicionada en contra del gobierno saliente.
Las fotos de Quin(tana) en el yate del constructor, del verano, pero publicadas en plena campaña, o la controversia sobre los autos/audis y el mobiliario de la Xunta centraron el debate y facilitaron ese escaño más que finalmente dio la mayoría absoluta al PP. Era el castigo al bipartito por haber autorizado el nacimiento de O Xornal, ese diario condenado a desaparecer con el que precisamente el Bloque pretendía ganar puntos e influencia ante la opinión pública. Y no descansan, ahora están echando un pulso al gobierno para que la fusión entre las Cajas de Ahorros gallegas salve de la desaparición a Caixa Galicia, tan mal gestionada por la familia Méndez, que tanta influencia tiene en ese medio.En Ourense, La Región y Telemiño mandan, son los más leídos y vistos, aunque como negocio parece ruinoso, ahí está el ERE recientemente presentado. Pero ¿quién se atreve a toser a la familia Outeiriño? Que se lo digan al mejor alcalde de la historia de Ourense –actuaciones personales al margen-, el ahora missing senador Cabezas.
Al menos, se le podría exigir que tuviesen algún buen periodista en plantilla, qué menos, ¿no? Pero no, si, al margen de columnistas de agencias, viene un Wilson Jones (jr) y se cree el Lou Grant de la city, vivir para ver. Como le pasa a la Diputación.
Lo peor, lo más grave todavía, es que la propia Diputación de Ourense, gestionada con dinero público, edita “Siglo XXI”, una fastuosa revista a todo color, 30.000 euros por 6 números, dirigida por la confesa antiabortista Magdalena del Amo.
Claro, gratuito, ¿quién iba a comprar, pagar un solo euro por leerlo? ¿Para esto sirven las diputaciones? Claro, la vemos también en Telemiño, pero no esperemos ninguna crítica a la saga Baltar o a los de la gaviota, favor con favor se paga. Entre su currículo, la web "hazte oir" , con los colores de Telemiño, claro, y el libro “Déjame nacer”, editado por la Diócesis de Getafe. Que sí, que cada uno es muy libre de tener sus ideas y defenderlas a muerte. Pero lo que no es justo es que mi dinero, precisamente el dinero de un ateo de pro, sea enterrado en ese costoso papel couché que nada aporta y que impide realizar otros proyectos de los que la provincia está tan necesitada. O que sea la iglesia, con el apoyo de personajes como la mencionada -¿es periodista de carrera?- y de asociaciones vinculadas a sus sectas, los que defiendan sus ideales con el dinero que el Estado, o sea, yo, les aporta.

Es lo que hay, esto es Ourense. Aquí quedan los primeros carteles y banderolas de la campaña Derecho a Vivir en la ciudad, sobre los que el gobierno de progreso del Concello, casualmente o no, colocó carteles sobre su “campeonato de gateo infantil”, curiosa paradoja que merece una sonrisa final.
4 comentarios:
Que radiografía!!! Subscribo todo o que escribes, e o mesmo que penso eu, pero non sería capaz de expresalo tan ben como fas ti.
Bicos
Si no fuese todo tan grotesco y oscuro en nuestra “provincia” hasta podríamos echar unas carcajadas… yo diría más, es todo muy triste, cabreante y pisotea la ilusión de quienes todavía creen en que las cosas pueden ser mejores.
La política, el poder y la Iglesia son obcecaciones personales, intereses privados y soberbias hipócritas que hablan del bien común.
Me gusta los temas que tocas, lo que escribes y como lo escribes.
Respecto a esta entrada, estoy de acuerdo contigo. Es cierto que la democracia es el menos malo de los sistemas, empañado por todo lo que bien detallas en "los defectos", pero a mi, como a otros muchos resulta muy desagradable tragar tanta mentira. Porque la mentira, en política, es también una de las armas más poderosas para derribar al adversario.
Saludos
Gracias, Dilaida, posme colorao... Pero equivócaste, as mulleres no soio sodes, en xeral, millores, senón que, ademáis, podedes conseguir todo o que vos propoñades.
O dito, cun bico e chiscando un ollo.
Isabel, Isabel, qué gran combinación, la sensibilidad demostrada, malgré toi, y la rabia y la indignación por la injusticia. Tienes mi voto!
Y Teresa, welcome, gracias, de veras, por entrar, y por opinar...No es fácil.
Ah, y de pedir, prefiero las críticas negativas siempre, como que parecen más sinceras. !Es broma! Vuelve, porfa.
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