domingo, 11 de octubre de 2009

Vaciando vacíos


Como los armarios, siempre llenos, vacío mi tiempo, al menos lo intento, de los huecos de tu recuerdo.

2 comentarios:

Isabel dijo...

“Cuando al alma se le quitan las cadenas,
se llena de ternura y cosas buenas”

ourensan@ dijo...

Es cierto.
Pero las cicatrices no son cadenas, y los recuerdos...!son tan hermosos!
No sé si sabiendo este final hubiera apurado más cada momento, grabándolo más para el recuerdo hoy. Seguro que no.
También las cosas buenas y la ternura nacen de la espontaneidad y de la confianza.
Ojalá sea feliz.
Gracias por tus deseos.