martes, 26 de mayo de 2009

Hay amores

Hay amores parasitarios, uno se nutre del otro, aunque de forma aceptada, deseada tal vez.

Hay amores económicos, UTEs, unión temporal o indefinida de unidades económicas donde los sentimientos son apuntes que se regulan por el principio contable de la prudencia.

Hay amores tóxicos, donde el maltrato no es noticia, porque el psicológico ni se quiere ver ni se denuncia.

Hay amores reales, de entrega, confianza, respeto y deseo mutuos.

Ojalá algún día vengan a visitarme.

3 comentarios:

Elen dijo...

Espero que nunca te visite un amor tóxico.
Lo deseable es que sea de entrega y libertad, y que nunca una mirada sobre ti condicione tu esencia.
Un besote

Eulogio Diéguez Pérez (Logio) dijo...

¿Cuales?

ourensan@ dijo...

Ésos..., que habelos, hainos
Ni me visiten a mí, ni a mi peor enemigo (si no es uno de ellos)
Para eso está SOGAMA, nao é?
Bico y sonrisa, res-pec-ti-va-men-te