viernes, 1 de mayo de 2009

Ayrton Senna, de ídolo a mito

Hoy hace 15 años que, a 310 km/h, en la curva del Tamburello del circuito de Ímola, en la séptima vuelta del Gran Premio de San Marino, fallecía Ayrton Senna da Silva, posiblemente el piloto más admirado de la fórmula 1. En ese momento pasaba de ser un ídolo a un mito.

Competitivo, rápido, arriesgando siempre al máximo, su máxima era “el segundo es el primero de los perdedores”. Representaba un modo de vida, apurada cada minuto, en cada momento.
Era O Rei, un héroe, un Dios para una afición, la torcida brasileira, tan necesitada de satisfacciones como de una seguridad y estabilidad económica que les permitiese ya no sobrevivir cada día, sino poder planificar mínimamente el día siguiente.
Aunque católico, estaba socialmente comprometido con su país y su situación: 'Os ricos não podem continuar vivendo como se fossem uma ilha no meio de um mar de pobreza"

Sus adelantamientos imposibles, su casi imbatido récord de pole positions, su conducción en las circunstancias más adversas, marcaron un estilo que hizo historia.

Su rivalidad con el racional Alain Prost, en la época dorada de McLaren, fue más que una metáfora. El francés, calculador, planificador, nada arriesgado, frente al impetuoso e imprevisible brasileño representaban dos estilos de vida, más allá del automovilismo.

Murió como parecía estaba escrito, a gran velocidad, en lo mejor de su vida.
Pero nunca murió del todo, porque, aunque fue despedido con honores de Estado por un país muy necesitado de ídolos, “somentes morre quen non deixa semente”. Y Ayrton Senna da Silva, ahora un mito y un símbolo, siempre estará vivo.

6 comentarios:

Elen dijo...

No conozco más que someramente las hazañas de Ayrton Senna, pero sí sé que es completamente cierto que solo muere el que tras de si no deja algo por lo que ser recordado. No hacen falta grandes méritos o victorias increíbles, sino tan solo ser dejar, aunque solo sea en un corazón un buen poso, y por suerte, aún no conozco a nadie que haya pasado sin pena ni gloria.
Un post, que para no variar, va más allá de las simples letras escritas.
Un besiño grandote.

adriana rey dijo...

muy interesante tu blog, voy a seguir recorriendo. Saludos!

ourensan@ dijo...

Gracias, Elen, es cierto, es grande lo que nosotros sabemos que es grande. De Ayrton Senna conocemos su pasión por la vida y el momento por haber sido un famoso piloto de fórmula 1, pero la vida está llena de navegantes cuya grandeza nos sorprende cuando nos topamos con ellos.
Inclúyete, con un beso.

ourensan@ dijo...

adriana, precioso nombre, antes de saber nada de ti, un muchas gracias por venir, y por supuesto, por entrar cuando quieras en tu -no mi- blog.
Una sonrisa de bienvenida

A Lareira Máxica dijo...

Como pasao o tempo. Foi por estas datas máis ou menos no ano 1994. un chisco antes de empezar o Mundial de fútbol ¿de Estados Unidos? no que Brasil gañaría.

Un saúdo, amig@, gracias polo comentario en A Lareira Máxica, e quedas convidad@ a seguir participando en forma de comentarios ou artigos.

Acabo de descubrir o teu blog. Polo pouco que ollei estame gustando. Noraboa e a seguir adiante con el.
Julio Torres
A Lareira Máxica

ourensan@ dijo...

Julio, muchas gracias, es un honor (coñas al margen) tu comentario. Si Internet acaba de cumplir 20 añitos, los blog, pues no sé, unos 5, tú eres el decano, pero, sobre todo, un modelo, por los contenidos, siempre honestos.
Gracias, ven cuando quieras, un saludo.