Comer, tumbarse, vestido, cerrar los ojos, con el sol de mayo en la cara, y la música -radio clásica, claro-, muy alta.Adormecer, con la sensación del tiempo detenido, disfrutando de cada minuto, de cada compás.
Será la influencia de la Orquesta de Moscú -mejor la escuela y estilo italianos-, o consecuencia de cansancio, estrés y fatiga acumulados. ¿Será una manera de sobrellevar su ausencia?
Por algo se supone será que somos la especie superior, más evolucionada. Otros animales no disfrutarán tanto como yo hoy de este prolongado dolce far niente. Siquiera nuestros enemigos, o quien nos quisiera hacer daño, por acción u omisión, una razón más para disfrutarlo tan intensamente.
2 comentarios:
Hermoso texto, invita a la contemplación y la soledad.
Gracias por convertirte en uno más de los seguidores del vendedor de poesía, espero que en su pequeña tienda encuentres textos, poemas y cuentos, que en otro lugar comprarías.
Un abrazo
a ti por pasearte por esta orilla, y por acercarnos la belleza en cada entrada.
Por cierto, moreiras de apellido o de lugar? es lo mismo
Un honesto abrazo
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