Dudo por el día, y por la noche también dudo. Dudo cuando me levanto, y cuando duermo también dudo si estoy durmiendo. Dudo con mi duda cartesiana, pero positiva, creo, aunque de esto también dudo. Dudo vitalmente, de mí mismo y de mi duda, cuando dudo si será una pose, una excusa, aunque eso también dudo.
4 comentarios:
Buena lección, quién no duda quizá no piensa. Saludo,
No sé yo, tengo mis dudas...
jaja, gracias por venir, por tu comentario, y por tu blog, indudablemente fantástico
a tu blog me remito:
"Desconfío tanto de lo que pienso que sólo tengo la impresión de acertar cuando me contradigo” (Juan José Millás).. jejeje
La duda metódica, razonable y razonada es lo que nos hace crecer, ...por eso aquello que dije un día:
No soy la misma de ayer, y tampoco la que seré mañana.
Un beso (esta vez sin dudarlo)
la duda como forma de vida... está bien! una opinión: si dudamos no somos los mismos de ayer, correcto, somos diferentes, pero mejores.
¿O acaso duda el que engaña o se engaña a sí mismo?
un beso con música: dubi dubi du
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