No es casualidad, porque, de esta tragicomedia coral, ambientada en un patético Palace de una patética postguerra, se combinaron tristezas, alegrías, desolación, sueños, ideales, imposibles, pero, sobre todo, esperanza.Sólo un soñador, maitre de hotel, violinista, pudo hacer posible la unión de socialistas, comunistas, anarquistas y advenedizos del nuevo poder nacionalcatólico.
Por un solo objetivo, un ideal, un imposible: una boda de dos presos rojos, en medio de un banquete con el Claudillo, el novio de España, oficiada por un cura preso, con una anarquista como madrina. Con viaje de novios incluido, con salvaconductos y la amistad como aliada, en lugar de la vuelta al presidio, quien sabe si a la muerte, de la feliz pareja.
Es teatro, es José Luis Alonso de Santos dirigido por Miguel Narros, son 2 horas y 10 minutos por 15 euros, ¿mucho dinero para soñar? Me quedo con la esperanza y el amor como alternativa, quisiera arruinarme así.
PD.-Curro, digo Sancho, sobraba el saludo público a Óscar Outeiriño. ¿Acaso el hijo de su padre lo merece por algo más que acompañarte a farras y ser el empleador de tu amigo Enrique Martí Maqueda, ahora presentador de Punto Crítico en su Telemiño? Esto es Ourense.
3 comentarios:
Me lo pasé genial ayer en el Auditorio. Magnificos Sancho Gracia y Juanjo Cucalón, es una gran obra. Y el saludo a Outeiriño (al que personalmente no conozco) que se nombra en este blog tambien me pareció muy bien, opino que cada persona es libre de saludar publicamente a otra persona a la que aprecia o conoce.
Gracias, Antía, por tu visita y tu comentario. La verdad es que la obra fue fantástica, es dificilísisisissimo mantener entretenido a todo el mundo más de horas... e incluso riendo y con un poso de reflexión final!.
El saludo... correcto, todos tenemos razón. Quizás el nombrado ni sea el ourensano más representativo de la ciudad ni merecedor de un aplauso, forzado, claro, tan masivo. Pero si no lo conoces no voy a ser yo quien hable mal de nadie. Todo lo contrario: en positivo, repito, gracias por venir, por ir, por opinar... y por seguir!
Un hasta pronto, ¿vale?
gracias por tu comentario y felicidades por el blog.
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