Hay quien reza, quien hace balance del día, incluso quien lleva un diario.
Yo lloro un poco cada día.
Quizás cada vez con menos lágrimas, pero no hay un criterio, una tendencia en la actividad del lacrimal, simplemente, hay días y días. Mañana, el verdadero aniversario, seguro. O no.Supongo que algún día me sorprenderé sin haber llorado.
Quizás, entonces, estaré definitivamente muerto.
2 comentarios:
Pues ahí va ese abrazo, amigo... y un besote grande para acompañar!
bien!
es un anuncio, pero qué razón tiene: hay cosas que no tienen precio.
No devuelto, sino compartido.
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