lunes, 24 de agosto de 2009

Xili, la leyenda

Era una diosa tan hermosa como inaccesible: quien se atrevía a tocarla, moría en el intento.

El osado Xilv se enamoró de ella, y quiso romper el destino.
Pero, al acercarse, murió.

Con su piel morena, sus amigos tensaron un tambor que, al sonar, dice la leyenda, destroza la mente y los tímpanos de aquellos que no se atrevieron a amar.

Incluida la diosa Xili, cuyo hechizo desde entonces desapareció, mientras busca errante un amor como el de Xilv.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Todos buscamos un amor, todos necesitamos sentirnos queridos,
Es bello querer y que te quieran
gn

ourensan@ dijo...

No lo creas, por extraño que pueda parecer, te puedes encontrar en el camino quien no desee querer, perder el control.
Lo de ser queridos sí parece un estándar.
Un saludo, misterioso/a gn, gracias por opinar.