sábado, 28 de noviembre de 2009

No con mi dinero

Ahora que ha pasado un tiempo, necesario tantas veces para ver con perspectiva la realidad, lastre otra para corregir errores, también, pero siempre máximo hacedor, opino.

En primer lugar, aunque no nos conozcamos, mis condolencias, Paco. Como sabéis, recientemente ha fallecido el padre de nuestro Alcalde-Presidente, Eduardo Rodríguez Piña. Un hombre bueno, ético, un socialista de verdad, qué más da el carnet, nada que ver con otros, y no miro a Demetrio. Porque antes, estar comprometido era un problema, mientras que hoy es un chollo, la posibilidad de administrar recursos públicos sin responsabilidad alguna y con controles relativos, por eso no se exige ni formación previa ni oposiciones. Por cierto, nunca entenderé cómo de hombres buenos, íntegros, socialistas, republicanos, puedan crecer hijos pijos de derechas, no es el caso. Claro, luego pasa lo que pasa, especialmente con los advenecidos –bye, bye, teniente Callagan, ya no pagaremos más botellas- que malgestionan y son incapaces de distinguir los lindes entre lo público y privado. Me refiero ahora a la esquela por tal motivo publicada en el diario La Región, y pagada por el concello, es decir, retraída de lo ingresado con nuestros impuestos y multas. Una pasta gansa, claro, nada en relación con el presupuesto municipal, pero una pasta si la tuviese que pagar el funcionario o político que dio la orden. Es un tema muy desagradable, no digo que ilegal, claro, pero, por favor, que no se repita, que se regule si es preciso, no, no nos quememos, más, por unos trajes, digo por unas esquelas.
Y, por supuesto, no es nada personal ni antiPSOE, todo lo contrario, y menos ahora, porque tenemos que estar contentos con que nuestro Alcalde-Presidente ya pase los fines de semana en la ciudad, en el centro o en Palmés, la nueva Luintra, que no se vaya a Verín, con su chica, fue un acierto su fichaje por Aquagest, ya sabéis, la empresa que gestiona las aguas de la city, casi nada, la que vale vale, y, el resto, como está pasando, despedidos.

Imagino que ver el pulso de la política local y provincial de los últimos años tiene culpa, dificulta esa distinción entre lo público y lo privado. Porque, manda huevos, ¿qué carallo pintan Amenábar, o Imanol Arias, recibiendo premios -"Mundo enteiro 2009", de veras, de nuestro indefinido presidente pepero y de la Diputación? ¿Cuánto cuesta la broma –aviones, dietas, actos, premios, Parador- por cada ourensano? ¿Qué nos aporta, salvo la alfombra roja para estos políticos de provincias en fruslerías con personales del papel couché tan onerosas, que creíamos exclusivas de su enemigo Cabezas (y esposa)? Así nos va. Que falta un mes para Inocentes. Que me devuelvan mi parte, y, por favor, que no vuelvan, que estamos en crisis, que, si van a tirar el dinero, que lo hagan desde el aire, que al menos cae en la provincia. Basta ya. ¿Cuándo empezarán a ser juzgados por dilapidar el erario público los malos gestores? Espero que antes que este bloguero por opinar, espero, siempre espero imposibles, malo será.
(foto Nacho Gómez para El País)

2 comentarios:

Lakacerola dijo...

Interesante lo que cuentas, voy a La Región a ponerme al día.
Un saludo desde Cartagena de una ourensana.

ourensan@ dijo...

Si no fuese porque es un drama a nivel de empleo, emigración, calidad de vida, Ourense es de traca, y sus políticos ad aeternam, generaciones tras generacioines, los fogueteiros.