Estaba en casa, hará un mes, ya sabéis, multiplicando los momentos en soledad, agorafobia, quizás, antesala de la depresión, tumbado, llamando al sueño, mi aliado, anestesiante del dolor y la memoria, cuando la vi, de pie, serena, mirando sin mirar, reflejada en el espejo del galán de la que ahora es mi habitación.
Nada decía, pero parecía hablarme, decirme, ya no estoy, debes olvidarte de mí. No pude ya conciliar el sueño, cogí un folio y escribí estas líneas.
2 comentarios:
Menuda anguria de sono...
¿Sono, premonición? Foi hai pouco máis dun mes.
Ao mellos so fitaba para decirme "estoy aquí, pero todavía no puedo acercarme"
Anguria pena tantas sensacións que algún día terán que explotar.
Ogallá o tempo, hoxe imprescindible, non amortigüe os sentimentos, tan irracionais como infrenabeis.
¡Qué rollo!, ¿non?
(Nin daquela nin hoxe estou dopado, eh).
Biko, gracias por entrar.
Publicar un comentario