jueves, 8 de enero de 2009

Gaza

Nada es blanco ni negro en la vida.

Nada duele más que la pérdida que un ser querido.

Y, si el dolor tiene grados, es mayor cuando es un niño, y es una muerte provocada.

Estos días corren en la red cientos de imágenes de los cientos de muertos en Gaza por los ataques israelíes, muchos de ellos niños.

También plataformas contra la guerra y antiIsrael (también incluso alguna antiHamás).

Ya no se habla de la hambruna mundial, de las muertes por SIDA o inanición en África y en todo el mundo pobre, ni se reprocha al mundo rico y sus empresas –farmacéuticas, petroleras, etc.-, su escasa implicación en la construcción de un mundo más justo.

Hoy la noticia son los muertos en Gaza, en la mayor ofensiva del ejército israelí en los últimos tiempos, declarada por la ONU como crímenes a la Humanidad, y por la iglesias y distintas ONGs, y que coincide con el vacío de poder generado en USA hasta la proclamación del nuevo presidente americano.

Aunque yo no creo en nada, quizás él sí pueda solucionar todo, no en vano es el dobernante más poderoso del planeta, que llega al poder con la mayor expectación e ilusión que nunca tuvo esa joven, pero dominante nación, en ningún otro mandatario.

Obama, you can (all).

1 comentario:

ourensan@ dijo...

Nunca nada planifiqué, pero, además de ser el momento más crítico del conflicto, sin proponérmelo, entendía que un blog -basura en el ciberespacio-no podía pasar de lado ante tamañas injusticias. Y el mito Obama, perfectamente diseñado por los creadores de marketing a sueldo por los poderes reales americanos, nacía con los pies embarrados. Tiempo al tiempo.