Desde entonces, en estos días de sol ardiente que intento absorber como si fuese a desaparecer para siempre, me acuerdo de ella, y de su destino. Sólo maldigo esos meses, de verano a noviembre de 1996, en que tuvo que sufrir tanto. Pero se fue, seguro, como quiso, joven, en plenitud, siendo y haciendo feliz a sus amigos, a su manera. De hecho, se despidió de ellos cantando el What a Wonderful World.Claro que nos dejó huérfanos, esa clase de personas son irrepetibles, pero, también, es cierto, seguro que ella querría siempre nos quedáramos con lo bueno, con la botella medio llena, con su recuerdo en positivo, y una sonrisa con energía para empezar el día. Así lo intento hacer cada mañana, como homenaje a ella, o para no entristecerla por si está guichando. A veces cuesta, como decía Castelao, intento afogar as penas, pero as condenadas aboian, pero por ella me obligo.
Podía esperar al 2 de noviembre, hacer coincidir el post con el obituario, podía incluir como único comentario un enlace al genial post de Ellen. Pero, además de no saber si llegaremos allá, preferí incluir mi recuerdo y homenaje de/para ella, y un tema distinto, “Fields of Gold”. Porque es una hermosa versión –dicen la leyenda y la wiki que cuando Sting la oyó por primera vez, no pudo contener las lágrimas, y, al preguntar de quién era esa maravillosa voz, y querer conocerla, ella ya había fallecido-, y, por supuesto, por su letrita.
(Claro que hablo de Eva, pero quizás no sólo de Eva Cassidy, sino también de su tocaya la gata Eva, a quien aún, aún, no oí cantar, y con la que tanto comparten, comparto. Gente grande que nos hace grandes).
2 comentarios:
Gracias Ourensan@. He de confesarte que tú también eres uno de mis desconocidos favoritos. Me alegro mucho de que Eva Cassidy haya significado algo para tí. Desde la primera vez que la escuché supe que era una voz especial que no iba a abandonarme nunca. Yo también pienso a veces en su trágico destino, pero no me quita nadie el hecho de ser asquerosamente positiva, me gusta pensar en su modestia, y que pudiendo ser grande entre las grandes, prefirió siempre los lugares íntimos y pequeños para sus conciertos. Quiero pensar que le gustaba no perder el norte, y estar siempre en contacto con su realidad que ella soñaba sencilla, y así lo logró, hasta el momento de su muerte.
Gracias de nuevo por tus amables palabras, y el buen trato que le das a mi blog (no sé si muy merecido).
Un besote grande. Disfruta mucho de la vida, como ella hizo, sin grandes complicaciones y reduciendo cada problema a su mínima expresión.
+ besiños!!.
Otra vez la realidad supera las expectativas.
Otra vez un comentario supera un post.
Gracias por tus gracias, que son las tuyas (je,je, juego de palabras, eh), y por tu sentimiento y ganas de compartirlo.
Eso es vivir, estar viv@.
Un beso!
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