martes, 14 de abril de 2009

Ourense Republicano

Con el eslogan “República e Liberdade”, la Asociación de Amigos de la República de Ourense celebra, un año más, y van 11, el 14 de abril.

Lo hace, como siempre, con una panoplia de actividades, entre la que destaca, por su masiva afluencia, la Cea-Festa da República, que, por capacidad, tendrá lugar en el Restaurante A Carballeira de Santa Cruz.

Podría sorprender tamaña participación en una ciudad y una provincia tradicionalmente votante de derechas, y con escaso interés en afiliación o significación política, sindical o en cualquier otro aspecto que suponga una toma de posición.

El mérito hay que reconocérselo a la referida Asociación, capitaneada por el singular Xosé Lois Carrión, fillo da Marisa, nieto de Leuter Gonzalez Salgado, ensayista, experiodista -¿se deja alguna vez de ser periodista?-, exdirectivo de ese fantástico proyecto que fue, y sigue siendo, el Cine Clube Padre Feijoo, excelso coleccionista de pegatinas sobre política y transición, extraordinario albacea de una ingente biblioteca cuyo futuro parece sombrío…, etecé, etecé, etcé
(La foto es robada del reciente homenaje a Marcos, Valcárcel, por supuesto)

Gracias a él, y al resto de integrantes y colaboradores, siempre desinteresados, esa sangre siempre latente que parece nunca sale a la luz en gallegos y ourensanos, se hace pública, de un modo lúdico y orgulloso, este 14D.

Son esos pocos grandes –no me refiero sólo a su volumen-, los que hacen grande a Ourense y Galicia. Su acción recuerda a esos grandes, muchos ourensanos, de la Xeneración Nós, que hicieron salir a la luz la conciencia galleguista en aquella edad de oro que, como con la República, sólo la vileza de la Guerra Civil pudo abortar, hace ya, o sólo, 70 años.( "En el día de hoy, cautivo y desarmado el ejército rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares. La guerra ha terminado. Burgos, 1º de abril de 1939, Año de la Victoria. El Generalísimo. Fdo. Francisco Franco Bahamonde")

A ellos, enhorabuena. Por haber conseguido que la propia Xunta, la Diputación del siñor Baltar y los dos gobiernos del Concello subvencionen los actos, menuda grandeza de la democracia, pero, sobre todo, de sus promotores. Que sea una buena ocasión para recordar a esas víctimas silenciosas, y una nueva jornada para el recuerdo en la protohistoria de Ourense y en las mentalidades de sus habitantes.

No hay comentarios: