jueves, 9 de abril de 2009

Raquel busca su sitio: Al principio yo ya te quería

Creo firmemente que la televisión es un instrumento del poder para adocenar y aborregar a la ciudadanía. Que los burdos contenidos responden deliberadamente a una estrategia de reducción del conocimiento y espíritu crítico de los espectadores, así convertidos en meros potenciales consumidores de los artículos de los muchos anuncios publicitarios, lo menos malo de todo.

Sólo eso justifica el ínfimo y degradado nivel de la programación, la inexistencia de regulación alguna en materia de contenidos y en su función de servicio público –salvo en materia electoral-, y no como meras empresas mercantiles con objetivo final de búsqueda de beneficios. Que, por cierto, coexisten y compiten con cadenas públicas, altavoces del poder que las sostiene, eso sí, con escandalosas y reiteradas pérdidas a cargo al erario público, a todos.

Con honrosas excepciones, claro. Algún informativo, alguna serie… (Friends, Cheers, Luz de luna…).

Hoy me viene a la mente aquella serie del año 2000, llamada “Raquel busca su sitio”. La protagonizaban Cayetana Guillén Cuervo, Leonor Watling –que debutaba, y ya se la comía-, y los gallegos Nancho Novo y María Vázquez.

Fueron 25 capítulos de calidad sin altibajos, en los que la “niña bien” Raquel (Leonor Watling), comienza a trabajar, con "enchufe" en un centro social plagado de personajes que necesitan ser ayudados. Y vive rodeada de dudas. Dudas de amor -se enamora de Manuel (Nancho Novo), prometido de Quela (Cayetana Guillén Cuervo), la directora del centro, y amor de David (Javier Albalá), ex-amigo de Manuel, pero luego enamorado de ella-, y dudas sobre su trabajo y su utilidad real, y su situación vital.

O sea, unos triángulos amorosos y profesionales muy original y convincentemente trenzados por los siempre poco valorados guionistas.

Esa realidad de la vida, marcada por el azar, el amor y la inseguridad, es uno de los motivos por los que la recuerdo con gran intensidad. Pocas series han sabido transmitir, de modo natura, sin histrionismo, esos sentimientos tan humanos.

Otra originalidad de la serie, es que la melodía principal de su banda sonora era interpretada al final de cada capítulo en el bar habitual de los personajes, cada uno de ellos versionándola de forma diferente.

Era una bonita pero tristona canción de David Broza, de igual título que la serie (luego interpretada por Jorge Drexler, hoy compañero y padre del hijo de Leonor).

Y la letra, ¡me recuerda tanto a ti, mi princesa herida!.

Aunque no te conocía, quizás ya te presentía.

Quizás, como dice el poema, al principio, yo ya te quería.



"Raquel"
Música David Broza
Letra de Javier Rubial

Busca mis ojos,
toma mi mano, acércate.
Este es tu sitio,
ésta es tu taza de café.
No digas nada,
dices con la mirada más de lo que crees.

A la deriva,
llevas el alma en el timón.
Vas por la vida,
sólo escuchando al corazón.
Buscas un puerto,
buscas un cielo abierto
lejos del dolor...

Oh, oh, oh, Raquel

Tanto camino,
tanto buscarte en otra piel.

A tu destino
querías mantenerte fiel.
Princesa herida,
el teatro de la vida
cambia tu papel...

Oh, oh, oh, Raquel

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