Encontro su trabajo con la crisis. Los propios patronos descubrieron que los despidos les resultaban mas comodos y menos conflictivos con su funcion.Se empleo a fondo con los rechazados, renegados, expulsados, deshauciados, esa fue su reconversion laboral.
Hasta que llego la epidemia. Ya nadie queria sus abrazos, preferian el dolor del desprecio al miedo al contagio, la muerte por el contacto fisico.
Los patronos se dieron cuenta, y, entonces, lo vieron mas util que nunca. Ampliaron su horario, le subieron el sueldo, y le fijaron objetivos y estimulos a la produccion.
A la vista de los resultados, parece que no les va mal.
2 comentarios:
... y la crueldad de "tener" que decir SÍ.
Que amarga sabe a veces la sopa...
sin el sabor amargo nunca valoraríamos el del dulce.
isabel.
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