miércoles, 18 de noviembre de 2009

Porcentajes

Un 10, quizás un 15 por ciento, en nada en concreto, es un estado de permanente tristeza sin motivo lógico alguno.

Un 20 por ciento, involuntariamente también, recordando el pasado, cada cita, cada fiesta que eran nuestros encuentros. Y descubriendo nuevos sentidos en frases, momentos, situaciones, siempre tarde.

Un 10, me pregunto dónde estará, qué estará haciendo.

Y un 5 por ciento, con quién estará, y también me entristezco, al principio, pero enseguida me repongo y me digo... tiene qué vivir, lo necesita, para ella, para encontrar, o al menos intentarlo, su príncipe azul, y para comparar, qué caray. Y cambio mis pensamientos de inmediato, es su vida, de gran mujer joven y libre, un lujo.

Un 10, quizás un 15 por ciento, pienso si he hecho algo mal, si he cometido algún error, si pudiese hacer algo para evitarlo.

Un 10, quizás un 15 por ciento, recordando que fue su elección, que ha tomado su decisión de manera deseada y meditada, es mujer, en total libertad, la que prefirió, la que la hace más feliz.

Y eso, al menos, o por ser los últimos pensamientos del ciclo, los convierten en resignación, no feliz, cierto, como ella, sino precisamente por ella.

(El resto, ya sabéis, se diluyen entre parte de la jornada laboral, algún amigo, familia, algún encuentro, algo de sueño, y poco más, lamentable, pero inevitablemente. Y así me pasan los días, un ciento, tantos, tan igual, que, a veces, me pregunto si, además de amor, tanto tiempo después, no será también una obsesión, o, simplemente, mi ya única ilusión).

2 comentarios:

Isabel dijo...

“…a veces, me pregunto si, además de amor, tanto tiempo después, no será también una obsesión, o, simplemente, mi ya única ilusión).”
Tú lo has dicho… yo ya no digo nada…
Un abrazo. :o)

ourensan@ dijo...

Y una intuición... la sensación de que una separación no es un final, sino la consolidación de un principio.

¿Parte de la obsesión?

Un abrazo