La profusión de webcams en las ciudades es un fenómeno relativamente nuevo, que genera una encarnizada discusión: ¿qué debe prevalecer, la seguridad, o el derecho a la intimidad?Continuamente estamos siendo observados y/o grabados, nuestros movimientos ya no son nuestros, personales, sino compartidos por la vigilancia de las fuerzas de seguridad del Estado, o incluso de empresas privadas.
Antes, nos divertíamos con las webcams que nos permitían ver una ciudad o un paisaje a kilómetros de distancia; luego, nos daba cierta tranquilidad saber que podíamos ver online lo que hacían nuestros hijos en la guardería. También fueron de de las páginas más vistas las de aquéll@s pioner@s que tenían una webcam en su casa 24 horas (el Gran Hermano televisivo las hundió). Hoy, hasta se graban en tiempo real los últimos días de un enfermo terminal, dignidad por dinero.

Pero ahora, en las calles, en los bancos, en los museos, en los supermercados, en las carreteras, nos persigue la cámara, como diciéndonos… te estoy viendo, cuidadín con lo que haces. Y, de un modo más o menos consciente, nos condiciona.
El summum fue cuando un amigo me envió un email con un enlace, privado por cierto, en el que se podía ver, con bastante nitidez, dónde estaba tu pareja en cada momento, sólo con teclear el país y el número de teléfono móvil. Es lo que tiene la tecnología GPS y los satélites por doquier.
Yo, curioso, tardé poco en mirar, coincidió con un viaje, en sus vacaciones. Sabía que no estaba bien lo que hacía, siempre le decía “sin confianza mutua nada tiene sentido”, era un principio fundamental de nuestra “relación”, y ahora era yo quien invadía su intimidad. Pero soy humano, y me equivoqué.
Me sentí muy mal después, supe el resultado, pero me sentí sucio, como si se hubiese resquebrajado esa complicidad que manteníamos. No volveré a hacerlo.
Leéis esto y estás valorándome negativamente, seguro. Pero, ¿seríais vosotros capaces de resistir la tentación y no mirar?

(Es gratis y vale para cualquier modelo actual.Tarda un poco y las imágenes son de baja calidad, y en blanco y negro, pero su precisión es increíble).
(Si no funciona el acceso directo, copiar y pegar esta dirección en la línea de estado de vuestro navegador http://www.track-your-partner.com)
2 comentarios:
jajaja!!
Hace ya tiempo que recibí ese correo y va a ser que me eché unas risas (upss.. seguro que no debía de haberlo dicho).
En fins.. que yo también probé, pero con mi propio movil...O_O... Si ej que!!
Besotes!!!
Ja ja ja, las risas, como el orgasmo, son sensaciones muy placenteras, fundamentalmente por ser no controladas.
¿Y yo que quería hacer una profunda y metafísica disertación sobre la importancia de la confianza mutua en pareja para llegar a sensaciones similares!
Lo dicho: Tu alegría es mi alegría.
Un besote con sonrisa.
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