miércoles, 29 de abril de 2009

En chino

No hay malos alumnos, sólo malos profesores. Lo llevo grabado a fuego. Por eso, me desgarraría saber que no he sido capaz, ya no de enamorarla -ni en articulo mortis lo reconocería- sino, al menos, que confiase en mí, ciega y perdidamente. Sería mi gran fracaso vital.

Creo que lo he intentado todo, y aún así no desisto. Ahora, con la paciencia que la meta requiere, y aunque sé que tengo el tiempo en contra, me esforzaré con la escritura e idioma chinos, a ver si así, quizás, algún día lo comprenda.

Aquí dejo mi primer trabajo. No valoréis su calidad o mi capacidad artística, no es un Hokusai, sino la dedicación y entrega depositadas, pero sobre todo, la honestidad derramada sin control.

Quién sabe si algún día podré regalárselo.

2 comentarios:

Elen dijo...

Mis mejores deseos!. Segura que algún día este mensaje llegará a su destino y será valorado tal y como se merece.
Un besiño.

ourensan@ dijo...

No es tan importante que llegue el mensaje como el esfuerzo e interés en que llegue, y, sobre todo, arrastrar permanentemente el remordimiento y la duda de no haber luchado lo suficiente por lo realmente importante.. Parece lo mismo, pero nada que ver. Con ese maticillo, !muchas gracias por tus ánimos!, son reconfortantes y siempre son útiles cuando las fuerzas flaquean... en tanto en cuanto, durante el resto del tiempo, se disfruta en el camino. "El fracaso sólo demuestra que el deseo no fue lo suficientemente intenso".