martes, 6 de abril de 2010

Muerto por morir la magia o por no matar

Magia, ilusión, los confines de la realidad, la no explicación de lo imposible, el engaño de los sentidos... No sé por qué no han caído más entradas sobre magia y mag@s por aquí.

Ahora, con la excusa de este divertido trailer de Presto, de la factoría Pixar-Disney, vuelve la magia.

Sin olvidar que es una peli, y que, por tanto, el final, siempre es feliz, con rosas rojas multiplicadas y sonrisas generalizadas, como sólo pasa en el cine... o cuando la magia no se rompe.

Maga, Cortázar, qué cerca y qué lejos te siento hoy.



Ojalá fuese eso, que todo se hubiese apagado, muerto, explicado, porque se rompió la magia...

Si, al menos, fuese eso, la aparición de una tercera persona, de una nueva magia, de alguien que ame, que sorprenda, que ilusione, aunque sea de modo efímero...

Pero no, no es fin ni cambio de magia.

Es un proceso calculado, planificado, que nace con una ausencia prolongada, seguida de unos deliberadamente muy reducidos y breves encuentros, preferiblemente sociales, y tiene su explicación en su mensaje, con el reencuentro, esta vez mirando a la cara (ha cambiado, ahora dice que dice las cosiñas a la cara): "no estoy enamorad@ de ti", "es completamente imposible ningún proyecto de futuro contigo", y, naturalmente, no podía faltar, siempre fue así, "cuenta conmigo, estaré siempre que te haga falta".

Soy culpable, hoy, por no luchar, por no darlo todo, por intentar alcanzar lo que más quiero, por no matar por no morir.

El tiempo lo confirmará, o no.

2 comentarios:

mariajesusparadela dijo...

Pienso que tienes razón: el tiempo lo dirá, o no.

Pero mientras está callado, vive.

ourensan@ dijo...

Gracias por los 2 consejos. El primero, lo sigo a pies puntillas: me fío absolutamente del tiempo. Del tiempo y de la intuición.

El segundo... antes también lo hacía, con los ojos cerrados, atravesando solo un campo de minas sin ninguna ayuda, aunque estaba siendo vigilado, fíjate tú.

Pero no he nacido para ser cauto ni receloso, sino para vivir y sonreir honestamnente, desde dentro, no como un bufón social.

El tiempo me ayuda a vivir, como a l@s niñ@s a crecer y a los impostores a descubrirse.

Ni te imaginas lo que agradezco tu comentario.