Hoy, el enemigo, digo el culpable de tu malestar, es él. Desordenado, desconsiderado, menor, etc. Claro que lo quieres, pero no puedes estar conviviendo con él, no lo soportas, es el origen de tu mayor crispación.
Cuando lo conocí, sentí una sensación increíble. Muy pocas personas soportaron tanta presión sin inmutarse. Un autocontrol exagerado, sin esforzarse, en contener sonrisas o muestras de duda o rabia. Increíble.
Ahora, acabando de leer Millenium, descubro otra pieza del puzzle.
Ataraxia, ausencia de sentimientos. Vida a chorros, excelente pantalla, pero rayando el síndrome de Aspeger. Punto uno.
Criticamos siempre lo que más se parece a nosotros. Punto dos.
De ti cojo menos de lo que debo, y doy más de lo que puedo. Punto tres.
Que aparecía en cada despedida.
Lo has intentado, lo has razonado, te has abierto más que Lisbeth Salander, la protagonista de Millenium, con la que en seguida te asocié, más de lo que nunca te entregarás el resto de tu vida, por eso ese casi único cabreo cuando un día reflexioné en alto, nadie te querrá como yo, quisiera haberlo borrado en el momento, no es mi estilo, pero ahora recuerdo tu reacción, indignada, como las cosas que realmente nos molestas, y espontánea, directa, confirmándolo.Yo soy él, claro que me quieres, aunque no estés enamorada, pero no puedes convivir conmigo, siquiera mantener una relación normal de amistad. Y eres incapaz de decírmelo a la cara. Hasta te inventaste mentiras, creo, “me han hablado mal de ti en casa y no me gustó nada” en tu despedida, pronto hará un año, para no asumir la desazón de la realidad, de la despedida por ti deseada por no poder dar más.
Es todo muy sorprendente. Contigo he crecido, sé que soy mejor persona. Sé que siempre me quiero rodear de gente mejor que yo, como estímulo y para aprender, y así te tengo. Eres mujer, tu intuición te manda y es también mi guía. ¿Cuándo te darás cuenta que eres grande, que no debes esconderte ni esconder lo mejor en el escaparate de lo accesorio y temporal? Lo bueno de ti no es tu apariencia, el deseo que despiertas, tu alegría permanente, la amistad inquebrantable, sino tu necesidad y capacidad de amar y ser amada. Lo sabes, porque sabes que tu deseo vital es ser madre. Para volcarte ciega e incondicionalmente en alguien, sin preocuparte nada más. Buscas un malote para que te lleve, piense por ti, organice tu vida, y aún no te das cuenta que tu pareja, sea quien y cuando sea, será alguien de quien, además de sentirte orgullosa, puedas cuidar, dependa de ti, aunque no se dé, deis, cuenta nunca.
Cuenta hasta trece, años, y respóndeme, a ver quién tenía la razón, esta vez, aunque sea la primera.
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
…Su problema era que no sabía interpretar lo que sentía por Mikael. Desde antes de la pubertad, no había bajado la guardia para dejar que otra persona se acercara a ella tanto como la había hecho Mikael. Él tenía una capacidad sinceramente fastidiosa para penetrar en sus mecanismos de defensa y engañarla para que hablara, una y otra vez, de asuntos privados y sentimientos personales
Vida/Muerte, Ser o no ser (…) Aquello la asustaba y hacía que se sintiera desnuda y abandonada a la voluntad de Mikael.
Al mismo tiempo, mientras miraba su cuerpo dormido y escuchaba sus ronquidos, sentía que jamás había confiando de manera tan incondicional en nadie. Estaba absolutamente convencida de que Mikael nunca usaría lo que sabía sobre su persona para hacerle daño. No formaba parte de su naturaleza.
Lo único de lo que no hablaban nunca era de su relación. Ella no se atrevía y Mikael no sacó el tema ni una sola vez.
El día después de Navidad, en algún momento de la mañana, llegó a una aterradora conclusión. No entendía cómo podía haber ocurrido, ni tampoco cómo iba a manejar la situación. Por primera vez en su vida estaba enamorada.
Que él tuviera casi el doble de edad no le preocupaba.(…)Sin embargo, Mikael no representaba ni una fantasía erótica ni un sueño inalcanzable. Aquello tenía que acabar, no podía funcionar. ¿Qué le aportaba ella a él?
Stieg Larsson, Los hombres que no amaban a las mujeres, pág. 658
4 comentarios:
¿Que le aportaba?, ¿Que puede aportar alguien, cuya vida es un puto nido ratas?.
Stieg Larsson
Que le aportaba?. Que puede aportar alguien cuya vida es un puto nido de ratas?.
Stieg Larsson
¿honestidad?
cierto
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