La sorpresa hizo que tardara en responder, con una balbuceante pregunta: ¿Qué, qué haces aquí?
He venido a buscarte.
Para quedarme.
Para siempre.
Sin pensarlo, se fundieron en un abrazo de lágrimas infinitas.

…
Ésta es la historia que ambos quisieran haber vivido.
Nunca se volvieron a ver.
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