Aún no entiendo cómo fui capaz de llegar a casa, a mi cubil estos días. Aquí, con las cortinas bajadas, me doy cuenta que hoy soñaré con ella, seguro.
E intuyo que el sueño será algo así:
“Me encontraré casualmente, si la casualidad existe, con el cartel en el portal, mientras dé un paseo, mucho tiempo después. En letras grandes, muy grandes:CLUB DE EX-AMIGOS Y EX-AMANTES DESPECHADOS POR ELLA
Sin necesidad de llamar, me abrirá la puerta mi mejor amigo, lo que realmente no me producirá sorpresa, sino una gran tristeza. A través de la puerta abierta podré ver a muchos conocidos en el interior, algunos ciertamente inesperados. Pero no llegaré a entrar, porque, aunque definitivamente apesumbrado, seguiré siendo recalcitrante.
Ése no era mi sitio, ni siquiera de visita.”
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